18 de diciembre de 2009

¡Qué vergüenza!

Primero: Marruecos es un estado imperialista, gobernado por una élite árabe que ningunea a la población bereber. El pueblo saharaui sufre especialmente la opresión marroquí, mientras la comunidad internacional, de manera cobarde, mira para otro lado. Los intereses comerciales con Marruecos, quien presta a Europa ingentes cantidades de mano de obra barata, se anteponen y Europa prefiere fingir que el Sáhara Occidental no existe.
Segundo: La situación de al señora Haidar, aunque derivada de la opresión que sufre el pueblo saharaui, es un conflicto personal entre ella y el gobierno marroquí. Por tanto, cuando se le pretende ayudar a ella, no se le está ayudando al pueblo saharaui, que sigue igual de oprimido (o quizás más, que ahora vendrán represalias). Me alegro de que Haidar pueda por fin volver a su país, pero es un problema que en ningún momento nos atañe a los europeos. Es muy hipócrita centrar la ayuda en una sola persona, mientras todo su pueblo es oprimido. Pero ya sabemos que la hipocresía es la característica principal de los progres. Ahora que han ayudado a Haidar, pueden seguir haciendo la vista gorda con el pueblo saharaui.
Tercero: Las huelgas de hambre no son un medio de protesta, sino un medio de chantaje. "O hacéis lo que yo digo, o me mato". Europa entera no puede ceder al chantaje de una persona, tenga o no razón en sus reivindicaciones. Máxime cuando Europa, en ningún momento ha tenido nada que ver con el problema personal de Haidar con el gobierno marroquí. Además, el que una persona se ponga en huelga de hambre no implica que tenga razón. No hace mucho, el señor De Juana Achaos también se puso en huelga de hambre. Muchos deseábamos que llevara su "protesta pacífica" hasta sus últimas consecuencias. Además, poniendo en riesgo su vida, Haidar ha demostrado ser muy egoísta con respecto a sus hijos y su familia.
Cuarto: Hace casi 40 años, los saharauis crearon el Frente Polisario para expulsar a los españoles de su país. Quizás no les faltaba razón. Quizás hubiese sido mejor que el Sáhara terminara siendo la décimo-octava comunidad autónoma de España. Seguro que les iría mejor a los saharauis. Pero el caso es que nos expulsaron, y eso permitió a Marruecos, en su política imperialista, invadir su país. Se equivocaron, pero uno tienen que ser coherente con sus actos. No pueden expulsar a golpe de gatillo (no lo olvidemos) a los españoles del Sáhara, y ahora reclamar nuestra ayuda. No, ya está bien de reírse de España. Para todas las antiguas colonias, los españoles somos el demonio o la madre patria, según les conviene. Ya está bien de hipocresía.
En conclusión, aunque entiendo la situación de Haidar y es vergonzoso la dejadez internacional con respecto a la situación del Sáhara, creo que este conflicto ha estado lleno de hipocresía. La hipocresía de los saharauis, que nos expulsaron violentamente, y requieren nuestra ayuda cuando les conviene. La hipocresía de Europa, que pasa olímpicamente de la situación de los saharauis y ahora van de salvadores por ayudar a Haidar. La hipocresía de la propia Haidar, que nos chantajea, como si nosotros tuviésemos la culpa. Y sobretodo, la hipocresía de los progres de este país, que se preocupan tanto porque una saharaui no se muera de hambre en un aeropuerto español, pero apoyan el sistema capitalista que mata de hambre a millones de personas en el mundo.

19 de noviembre de 2009

¿Quienes son los más corruptos de España?

Normalmente, consideramos que los partidos más corruptos de este país con PSOE y PP, ya que son los partidos que inundan los medios de comunicación con este tema. El caso es que también son los partidos con mayor representación, y por tanto, por simple probabilidad estadística, es lógico que les toquen más corruptos que a los partidos minoritarios. Efectivamente, la mayoría de los políticos con causas pendientes por corrupción pertenecen a estos dos partidos, según fuentes del diario 20minutos. Precisamente, aunque en estos momentos la corrupción del PP parece más patente, hay más políticos del PSOE con causas que del partido de Rajoy (véase la figura de abajo).






Como he dicho anteriormente, que PSOE y PP sean los campeones de la corrupción puede ser sólo un reflejo de que son los partidos con mayor representación. Es decir, un simple artefacto estadístico. Para corregir por el grado de representación, he creado un índice consistente en el número de políticos encausados dividido por el número de votos recibidos en las últimas elecciones generales. Para el caso del GIL utilicé las elecciones del año 2000, y para Unió Mallorquina y ANV las municipales de 2007. El índice fue multiplicado por un millón para hacerlo tratable matemáticamente, ya que daba cifras de muchos decimales. El resultado fue bastante sorprendente, y se muestra a continuación:


Existen cuatro partidos corruptos por excelencia, con un índice por encima de 200, y estos son, por orden de corrupción: el Partido Andalucista, Coalición Canaria, el desaparecido GIL, y Unió Mallorquina, todos partidos regionalistas (localista en el caso del GIL). El resto de partidos tienen índices de corrupción muy por debajo, inferiores a 50. En este caso cabe destacar la poca diferencia que hay entre PSOE y PP con los demás partidos, algo que, sinceramente, me ha sorprendido, pues esperaba que estuvieran a la cabeza. Incluso, es destacable que IU gana al PP en corrupción.

En conclusión, este análisis muestra que PSOE y PP no son tan corruptos como cabía esperar, lo cual no sé si es un alivio, o un elemento más de preocupación, porque al final, todos son lo mismo ¿de honrados o de sinvergüenzas?

5 de octubre de 2009

12 de octubre

Este 12 de octubre se celebra el día de la Hispanidad, el día de los españoles y de España como nación. Este día se celebra que Cristóbal Colón, un tipo que probablemente no era ni español, llegó por error a un continente al que ya había llegado Leif Eriksson 500 años antes. ¿Acaso este hecho fortuito nos define como españoles? ¿Es este día digno de tal celebración? ¿Seríamos menos españoles si las carabelas de Colón se hubieran hundido en el Atlántico? ¿Recoge este día la esencia de nuestras raíces celtas e íberas, de la civilización grecolatina inculcada por los romanos, o de las aportaciones etno-culturales realizadas por los pueblos germánicos y afro-asiáticos (fenicios, cartagineses, árabes y bereberes) que han pasado por España? 3000 años de historia reducidos a un accidente náutico. Yo no voy a celebrar el día de España este 12 de octubre, lo celebraré una semana después, el 19 de octubre. Este 19 de octubre se cumplen 540 años del matrimonio entre Isabel y Fernando, los reyes que forjaron la actual nación española, heredera de la Hispania visigoda y romana. Creo que esta fecha, el matrimonio de estos reyes, simboliza el nacimiento de nuestra actual nación, y debería ser declarado Día Nacional de España.

21 de julio de 2009

Diferencia entre xenofobia y anti-migración

El otro día me comentó mi primo militar que en su cuartel el personal civil está compuesto enteramente por inmigrantes musulmanes. Inmediatamente me asaltó el espanto ante la irresponsabilidad del gobierno español. En primer lugar es indignante que, con cuatro millones de parados, el Estado contrate preferentemente a inmigrantes que a españoles. Pero además, teniendo en cuenta las condiciones particulares de los cuarteles militares, en referencia a la seguridad nacional y de nuestros propios soldados, creo que incluir a extranjeros musulmanes como personal civil es una doble irresponsabilidad. Obviamente, no se puede criminalizar a toda una comunidad religiosa por el acto de unos pocos, pero tampoco podemos actuar de manera tan irresponsable con la seguridad de los soldados, colocando a "cualquiera" en una posición de fácil acceso a información privilegiada. A nadie se le ocurriría, por ejemplo, reubicar a presos de ETA en ese tipo de trabajo. Bueno, al PSOE sin duda sí puede que se le ocurra. Y en este sentido creo que el personal civil de los acuartelamientos militares debería ser exquisitamente escogido, sean musulmanes, cristianos o ateos.
Sin embargo, me llamó la atención de que la discusión se tornase hacia otro asunto mucho más trivial. Mi primo argumentó su desacuerdo con que las trabajadoras musulmanas del cuartel llevasen velo. Yo, en cambio, apoyé su derecho, siempre y cuando fuese desde su libertad personal, a llevarlo. El velo forma parte de su cultura. Por ejemplo, yo soy español aquí en España, pero también lo he sido cuando he visitado Marruecos. Bajo ningún concepto admitiría por parte de nadie que me exigieran que, al estar en otro país por cualquier motivo, adquiriese las costumbres de ese país. Eso significaría renunciar a mi nación, a la historia de mi pueblo, y a mis costumbres. Yo soy español en España y allí donde vaya. Del mismo modo, creo que no es lícito obligar a las personas de otros pueblos a renunciar a su cultura, su historia y su identidad por estar en España. Muchos repudian a los inmigrantes, no por ser extranjeros, sino por ser DIFERENTES. Esto es xenofobia, y es inadmisible. Todos los pueblos tienen derecho a existir libremente y a mantener su identidad propia y su cultura.
Yo me opongo frontalmente a los procesos migratorios, por motivos que ya expliqué en otra entrada (Sobre los procesos migratorios), pero no tengo nada en contra de los inmigrantes ni en contra de su cultura y sus pueblos de origen. No hay que confudir la oposición a la migración con la xenofobia.

6 de julio de 2009

Historia cíclica y golpes de Estado

Reconozco que hasta hace poco no sabía cómo se llamaba el presidente de Honduras. Ahora todos sabemos que se llama Zelaya. Tampoco conozco cuál es su política, o si lo hace bien o mal. Por tanto, no puedo discernir, a priori, si el golpe de Estado es un acto heroico por parte del ejército para salvar al pueblo de un tirano, o es, como tantas veces, un acto orquestado por los elementos del poder económico. El hecho de que el señor Aznar y los demás neoliberales del Partido Popular, así como sus medios de propaganda, justifiquen tácitamente el golpe de Estado, ya nos está indicando que los hilos que mueven al ejército los guían los elementos del poder económico (en su mayoría extranjero) de Honduras. Es el mismo argumento que años atrás emplearon para justificar la guerra de Irak: iniciar una guerra para mantener la paz - dar un golpe de Estado para mantener la democracia. O dicho de otro modo, para que quede más patente su hipocresía: iniciar una guerra para evitar la guerra - dar un golpe de Estado para evitar un golpe de Estado. Porque los neoliberales argumentan que Zelaya estaba preparando un golpe de Estado. No sé si es cierto, porque también Saddam Hussein tenía, según ellos, armas de destrucción masiva. En cualquier caso, al final, los golpistas son ellos. Y no olvidemos cuál es la principal preocupación de los neoliberales: ¿el pueblo? ¿la nación? ¿el orden democrático? No: mantener su statu quo económico.
Pero esto de Honduras es una vieja historia que se repite una y otra vez. En 1954 la CIA orquestó un golpe de Estado contra Jacobo Árbenz, presidente electo de Guatemala. Elegido además según el sistema "democrático" que los propios liberales han desarrollado para mantener su poder. El motivo por el que los Estados Unidos, los mismos que invaden países para "llevar la democracia" atacaron a la democracia guatemalteca, es que Árbenz quería implementar una nacionalización y socialización de los recursos agrarios. La gran perjudicada de esta reforma agraria era la United Fruit Company, una multinacional yanki dueña de casi toda la tierra de cultivo de Guatemala y que se dedicaba a explotar a los ciudadanos guatemaltecos. Lo mismo ocurrió en 1973 en Chile. En este caso los Estados Unidos acabaron con la democracia chilena (la más antigua de Latinoamérica) porque a Salvador Allende se le había ocurrido la brillante idea de nacionalizar las minas de cobre del país. Esto no sentó muy bien a las multinacionales yankis que estaban en Chile robándole el cobre a los chilenos. Y allí le mandaron al señor Pinochet, un anti-patriota, y uno de los mayores lameculos de yankis e ingleses de toda Sudamérica.
La misma historia se repite por doquier a lo ancho del globo. Ocurrió también aquí, en España, en 1936, aunque esa es ligeramente distinta, y tiene sus propios matices. La cuestión es que, cuando uno examina la política exterior de Estados Unidos se percata de que apoyan gobiernos dictatoriales (como el de Pinochet), democráticos, o incluso marxistas (los yankis apoyaron la subida al poder del marxista Kabila en el Zaire), pero inmediatamente atacan a cualquiera, sea un tirano o un presidente electo, al que se le ocurra nacionalizar los recursos que ellos están robando. Si examinamos el eje del mal del señor Bush Jr., vemos que incluye elementos tan dispares como a los ateos jucheistas de Corea del Norte, a los integristas islámicos chiíes de Irán, y a los laicistas panarabistas de Irak (el partido Baaz de Saddam Hussein). Todos ellos son "enemigos" entre sí (recuérdese la larga guerra entre Irak e Irán), y sin embargo los yankis los meten en el mismo saco. ¿Qué tienen en común? Revolucionarios iraníes, panarabistas irakíes y jucheistas norcoreanos abogan por la nacionalización de sus recursos. Y la nacionalización implica que ninguna potencia extranjera podrá entrar a robarlos. Y eso cabrea mucho a los neoliberales, que sustentan su poder económico en los atracos, literalmente a mano armada, que comenten por todo el planeta.
Lo gracioso es cuando el propio sistema de gobierno que los liberales han desarrollado para mantenerse en el poder, lo que ellos llaman "democracia", se vuelve en su contra. Entonces, cuando alguien que quiere cortarles las alas sube al poder por la "vía democrática", de pronto dejan de ser demócratas y se quitan la máscara. Todo neoliberal es demócrata en las "democracias" en las que se mantiene el capitalismo... Pero si el pueblo vota "socialismo", pierden la fe en su propia democracia.
La historia nos ha enseñado que los capitalistas solo conocen dos idiomas: el lenguaje del dinero, y el idioma universal de las armas. Y sin embargo sigue habiendo ilusos que insisten en hablarles con el idioma de la democracia. Eso no sirve de nada, así que los trabajadores tendremos que usar un idioma que entiendan, y como el dinero lo tienen ellos, las únicas palabras que nos dejan pronunciar son las que salen del cañón de un Kaláshnikov.

25 de junio de 2009

¿Cualquier tiempo pasado fue mejor?

Me llama la atención la obsesión que tienen muchos comunistas por la IIª República Española. Hablan más de la Segunda República que de la construcción de la Tercera. La añoranza de tiempos que consideran mejores, de manera muy torpe, les puede ante la fe en la construcción de un nuevo orden. Yo soy socialista, comunista para ser más exacto, y por eso NO comparto los valores que fundamentaban la Segunda República, una república que, no lo olvidemos, era de carácter liberal y capitalista. Por eso no entiendo que los comunistas la añoren, salvo por el hecho de que, o no son comunistas, o no comprenden lo que significó en realidad la Segunda República. Si tengo la bandera tricolor en mi blog es porque me gusta más que la rojigualda (véase Historia de la bandera), no porque comparta los valores liberales de la Segunda República.

Es algo parecido a lo que le ocurre a muchos fascistas, que añoran el viejo lema franquista: "Una, grande y libre". ¿Grande y libre? Franco nunca luchó por una España grande y libre. Para empezar permitió que los yanquis instalasen bases militares en nuestro país. ¿Puede haber una vergüenza más grande? Yo hubiese preferido pegarme un tiro en el búnker, como hizo Hitler, antes que ver mi nación sometida al imperialismo yanki. ¿Y grande? No solo con Franco se inició la colonización de España por parte de los estadounidenses, sino que además se perdieron las últimas colonias de Guinea y el Sáhara. Franco dividió España, la sometió al imperialismo yanki, y ultimó los restos del imperio. Los nacionalistas españoles que aún admiran a Franco, o no son auténticos patriotas, o desconocen por completo lo que Franco significó para nuestra nación. Yo soy un patriota español, y por eso soy anti-franquista.

19 de junio de 2009

Vicente Ferrer

Hoy ha muerto Vicente Ferrer. Hoy ha muerto un gran hombre.

Vicente Ferrer nació en Barcelona en 1920. Militante del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista), luchó en la Guerra Civil española ya con tan solo 16 años. Vivió exiliado un tiempo en Francia, tras la derrota del Frente Popular, y conoció brevemente los campos de concentración franquistas. Después ingresó en los Jesuitas, donde comenzaría su labor humanitaria en la India. Allí luchó desprendidamente por los derechos de los campesinos indios, ganándose el recelo de los caciques del lugar. Durante más de 50 años ha dedicado su vida a los demás, a la liberación de las clases oprimidas, y a paliar en la medida de lo posible las desigualdades sociales que asolan nuestro mundo. Un hombre sensible ante el dolor ajeno, sacrificado y valiente.


Hoy ha muerto Vicente Ferrer, y con él, ha muerto un trozo de mi corazón. Si existe un dios, sin duda debe estar sentado a su lado.


sit tibi terra levis


13 de junio de 2009

Sobre los procesos migratorios

Los “progres” defienden a ultranza los procesos migratorios que se producen en los últimos años. En su favor dan argumentos como que enriquecen nuestra cultura como receptores, que hay que ser solidario con los pueblos más desfavorecidos, etcétera. Analicemos en detalle quiénes son los grandes beneficiados de los procesos migratorios.

En primer lugar hay que analizar por qué ocurren las migraciones. Los procesos migratorios son el resultado de los desequilibrios territoriales. Estos desequilibrios son provocados por una serie de cuestiones, como es la historia de cada región, los procesos históricos de colonización, y la historia moderna de los pueblos. Un factor determinante en la actualidad es la neocolonización. La neocolonización consiste en retirar las tropas de la colonia, fingir que la colonia es independiente, pero mantener las multinacionales, que siguen robándoles a los indígenas sus recursos. Probablemente, la influencia de las multinacionales sobre los países subdesarrollados es la principal causa de tal subdesarrollo. Ante el empobrecimiento relativo de su nación, los ciudadanos tienen la necesidad de emigrar hacia lugares más prometedores.

Veamos ahora como la migración perjudica o beneficia a las distintas partes:

(1) Una mente simplista dirá que los propios inmigrantes se ven beneficiados del proceso de migración. No hace mucho nosotros tuvimos que emigrar. Cuando nuestros padres y abuelos se marcharon a Francia o Alemania en busca de una vida mejor, dejando atrás su patria y su familia, no lo hicieron con gran alborozo. Se vieron forzados a ello, y la emigración fue una situación dramática en sus vidas. Algunos inmigrantes, sin duda, conseguirán hacer fortuna en Europa y les habrá merecido la pena el sacrificio. Pero a la gran mayoría no. Recientemente un boliviano ha perdido un brazo mientras era explotado por gente sin escrúpulos. ¿Se ha beneficiado de la migración? ¿Y los cientos de inmigrantes que mueren ahogados en el estrecho? ¿Y los que son explotados por empresarios sin corazón? ¿Y los que se encuentran arruinados y tienen que recurrir a la prostitución o la delincuencia? No, la migración no es un proceso dichoso para los inmigrantes, y ellos son los primeros perjudicados de esta situación, al tener que abandonar su familia y su país, y porque la situación que encuentran no es precisamente halagüeña.

(2) Los trabajadores del país receptor se ven evidentemente perjudicados por la inmigración. En un país con la tasa de paro de España, se encuentran con un incremento de la demanda de trabajo, además de con la situación de que los inmigrantes están dispuestos a trabajar por menos dinero. Mil euros roza la miseria para un español, pero es una fortuna para un subsahariano. Muchos demagogos dicen que los inmigrantes hacen el trabajo que los españoles no quieren hacer. Esto, en general, no es cierto. Los inmigrantes hacen el trabajo por un sueldo que los españoles no están dispuestos a admitir. Pongo dos ejemplos. Cuando comenzó el boom de los invernaderos en el campo de Dalías, los primeros jornaleros que se beneficiaron fueron los habitantes de las Alpujarras. Pero luego los agricultores almerienses descubrieron la barata mano de obra marroquí. Ahora están sustituyendo a los marroquíes por rumanos, que al parecer trabajan más barato. Cuando llega la campaña de la manzana o la vid en Francia, miles de españoles viajan hacia allá de jornaleros. ¿No dicen los progres que los españoles no quieren trabajar de jornaleros? Pero claro, el sueldo que reciben en Francia es un sueldo digno, mientras que en España los agricultores explotadores tienen que echar mano de inmigrantes, a los que, casi siempre, tienen en condiciones infrahumanas. Además, cada vez más los inmigrantes están cogiendo trabajos en todos los campos laborales, incluidos campos muy bien remunerados o reconocidos. ¡Conozco a colombianos que han venido a España para trabajar de dentistas! De modo que esta falacia de los “progresista” se viene abajo por completo.

(3) La desesperación de los inmigrantes les lleva muchas veces a recurrir a la delincuencia. Los burdeles españoles están llenos de prostitutas extranjeras, el tráfico de droga está controlado por mafias extranjeras, la inmensa mayoría de los robos los comenten extranjeros, incluso un preocupante porcentaje de asesinatos (incluidos por violencia machista) son provocados por extranjeros. Obviamente, esto redunda en inseguridad ciudadana y hastía a la población. No es de extrañar que la ultraderecha haya subido en las últimas elecciones, y auguro que seguirá subiendo.

(4) Entre los grandes beneficiados de la migración están los empresarios locales, como el energúmeno que hace poco tiró a la basura el brazo seccionado de un trabajador inmigrante al que tenía en estado de semi-esclavitud. En España hay muchos más individuos de este tipo de los que la gente se cree. No hay más que mirar a Almería, un desierto con el doble de renta per cápita que el resto de Andalucía, gracias al sudor de los marroquíes. Les invito a pasearse por los lugares donde viven los inmigrantes, en condiciones deplorables, mientras el ayuntamiento de El Ejido se gasta un dineral en traer a los Rolling Stone. Del mismo modo que toda la riqueza de Cataluña ha sido levantada por el sudor de andaluces y extremeños, a los que luego acusan de robarles el dinero. A esto es a lo que se refieren los políticos cínicos del PSOE cuando dicen que la inmigración trae riqueza, riqueza para los explotadores de los incautos inmigrantes.

(5) Pero sin duda los grandes beneficiados de la migración radican en el país de origen. Son los dictadores de turno y las multinacionales, los primeros culpables de la pobreza que empuja a los emigrantes a abandonar su país. La migración funciona como una válvula de escape de la presión social que genera la pobreza en esos lugares. Del mismo modo que la emigración de miles de españoles ayudó a afianzar a Franco en su trono, la inmigración de ciudadanos de todo el mundo ayuda a muchos otros dictadores como Mohamed VI, mantenido en Marruecos por las multinacionales francesas y españolas. Ayuda también a las multinacionales que están en esos países, explotando la mano de obra barata o los recursos primarios. El negocio es redondo para el capitalismo: mandan una multinacional a un país, explotan a sus gentes y les roban sus recursos con el apoyo del dictador de turno, y de ese modo generan pobreza obligando a los ciudadanos a venir a Europa, donde les esperan otros empresarios para explotarlos y justificar reducciones de sueldo para los trabajadores locales.

El colmo de la desfachatez llega, como siempre, por parte de los social-demócratas. Por un lado, los señores del PSOE defienden a las multinacionales españolas que roban en el extranjero, y por otro abren las puertas a inmigrantes para su explotación in situ, mientras, haciendo gala de su hipocresía, hablan de solidaridad y alianza de civilizaciones. Vamos, es como si entro en casa del vecino, le robo todo lo que tiene, y luego le invito a entrar en mi casa para que trabaje de sirviente a cambio de parte de lo que le robado. Este el juego internacional del capitalismo, en el que los “progres”, voluntaria o involuntariamente, juegan un papel fundamental con su propaganda “solidaria”. La auténtica solidaridad es ayudar a estos pueblos a derrocar a los dictadores y boicotear a las multinacionales que los explotan.

Irán y la bomba nuclear

La propaganda capitalista se ha servido desde siempre de la creación de enemigos imaginarios para justificar sus atentados contra la Humanidad. Ahora afirman que Irán pretende fabricar armas nucleares y sugieren que los iraníes no tienen nada mejor que hacer en esta vida que destruir occidente. Es el mismo argumento que emplearon para justificar la invasión de Irak. En primer lugar, Irán, como toda nación, tiene todo el derecho del mundo a desarrollar la energía nuclear para garantizar su suministro energético. Pero es más, el gobierno iraní tiene la OBLIGACIÓN de fabricar armas nucleares para garantizar la seguridad de sus ciudadanos. Me explico:

Examinemos la historia. A lo largo de la historia sólo un país ha utilizado la bomba atómica para asesinar a inocentes civiles: los Estados Unidos de América. En la guerra de Irak hubo personas que solicitaron que el ejército empleara de nuevo la bomba atómica contra Sadam, e incluso se sospecha que pudieran utilizar bombas de neutrones. A lo largo del siglo XX ningún país ha iniciado más guerras ni ha invadido más naciones que los Estados Unidos de América. Por tanto, sí existe una amenaza mundial, una nación que no tiene nada mejor que hacer que invadir al resto del mundo e imponer su sistema político y su cultura: los Estados Unidos de América. Cualquier nación que no acepte sus imposiciones es considerada enemiga y atacada. Desde luego, Irán no es una amenaza, y eso lo prueba el hecho de que, desde la revolución islámica, no ha atacado a ningún otro país. ¿A cuántos países ha atacado los Estados Unidos en los últimos 30 años?

Por tanto, para mantener su integridad nacional, Irán sólo tiene una opción: desarrollar la bomba atómica. Esto, en contra de lo que se podría pensar, garantizaría la paz. Entonces Estados Unidos no atacaría Irán y no habría guerra. Obviamente, ni Irán ni EE.UU. se arriesgarían a autodestruirse utilizando la bomba gratuitamente. Los iraníes, un pueblo laborioso, están demasiado ocupados en desarrollar su nación como para preocuparse de conquistar el mundo. Si Irak hubiese tenido armas de destrucción masiva, nadie se hubiese atrevido a atacar ese país. Noten el absurdo razonamiento de occidente: “tienes un arma con el que puedes destruirme, por tanto, voy a destruirte yo antes”. Imaginen que paseando por la calle sospechan que una persona tiene una pistola en el bolsillo, y temen que la utilice para matarles. Entonces deciden aplicar la política de Bush y atacan a esa persona. Puede que pasen dos cosas: (1) Si realmente tenía una pistola, la usará para matarles, y su ataque le habrá servido de detonante para usarla. (2) Si no la tenía, habrán atacado a una persona inocente. Irak no usó armas de destrucción masiva para defenderse porque no las tenían, y eso lo sabían muy bien los invasores, de lo contrario no se habrían expuesto a atacar a un país armado peligrosamente.

Por tanto, mientras los Estados Unidos mantengan su política imperialista y tengan la bomba atómica, es recomendable que todo país desarrolle armas nucleares para salvaguardarse de ser invadido. Sólo si todos los países se desarman al mismo tiempo, sería útil un desarme mundial. De lo contrario, desarmarse sería entregar el país a los yanquis.

Al margen de estas razones lógicas, basadas en la teoría de juegos, hay también razones morales: ¿Qué autoridad moral tienen los Estados Unidos para decirle a un país que no puede desarrollar armas nucleares? Ellos las tienen, las han usado, muchos políticos claman por volver a usarlas, y mantienen una política imperialista y violenta. Eso les desacredita completamente para exigir desarmes nucleares a ninguna nación.

Nota adicional: Israel, el país que más desestabiliza la paz en Oriente Próximo, también tiene la bomba atómica, y muchos de sus políticos han propuesto reiteradamente usarla contra los países islámicos, incluido Irán, lo que justifica aún más la necesidad de que Irán desarrolle armas nucleares.

12 de junio de 2009

Breve nota sobre la ventaja económica del comunismo frente al capitalismo

Imaginemos una empresa con 100 empleados que cobran 1000 euros al mes. Esta empresa debe generar unos beneficios de 100.000 euros para pagar los sueldos de los empleados, si no, no es rentable. Pero además debe generar beneficios para pagar los intereses del banco que ha cedido el préstamo al empresario. También debe generar beneficios al empresario. De esta manera, aunque el elemento productor son los trabajadores, la empresa también alimenta a empresario y banqueros. El empresario puede cumplir una labor productiva como director o gerente de la empresa, que también es necesaria. Pero en cualquier caso, los bancos, que controlan el dinero, y por tanto la economía, consiguen un beneficio por no hacer nada, que es pagado con el sudor de los trabajadores, y también del empresario, especialmente en las pymes. ¿Qué labor cumplen los bancos en el sistema económica capitalista? Simplemente son una fuga de capital que no es correspondida por ningún tipo de producción. Es decir, simplemente roban a toda la clase trabajadora (proletariados, autónomos y pequeños empresarios).

Imaginemos la misma empresa en un sistema comunista. En este sistema no hay empresario, pero sí puede haber algún capataz o gerente que cumpla la parte necesaria de su labor. Pero lo más importante, no hay banco. Así pues la plusvalía del producto que era literalmente robada por el banco, puede repercutir en los propios trabajadores de diversas maneras: (1) abaratamiento del producto, con el consiguiente beneficio para los consumidores; (2) disminución de las horas de trabajo necesarias, con el consiguiente beneficio para los obreros; (3) la plusvalía antes consumida por el banco puede emplearse en un aumento de la plantilla (a la vez que se disminuyen las horas de trabajo, manteniendo la misma productividad), lo que beneficiaría a la sociedad al disminuir el paro.

En el sistema capitalista, los auténticos dueños de los elementos productivos son los bancos, que los “ceden” a los empresarios a cambio de un suculento incentivo económico. En un sistema comunista sería la sociedad en su conjunto, que los cedería a la cooperativa de trabajadores para que cumplan su labor productiva, sin pedir nada a cambio, salvo la amortización de los elementos productivos. El por qué los sistemas supuestamente comunistas han fracasado enraiza en una serie de elementos: (1) Sustituyeron el capitalismo por un capitalismo de estado, y no por un auténtico comunismo. (2) No pudieron hacer frente al acoso por parte del bloque capitalista. (3) En lugar de sustituir la competencia malsana del capitalismo por una sana competencia, la eliminaron por completo. Es importante mantener un nivel de competencia para que los productos y los medios de producción mejoren en el plano tecnológico. (4) La pérdida de libertades individuales (especialmente de la libertad de expresión) cuartó la capacidad de maniobra de la sociedad para buscar un modelo mejor.

En estos momentos, el fracaso del capitalismo no podría ser más patente, pero por desgracia, la propaganda capitalista ha hecho muy bien su trabajo, y apenas se escuchan voces que sugieran un cambio hacia el modelo socialista, hacia un modelo sin bancos que nos roben.

La América conquistada

Hace 500 años Colón llegó a América. El nombre de Colón le viene muy bien, pues ha quedado como el primer europeo en pisar ese continente, obviando el hecho contrastado de que Leif Eriksson llegó a América 500 antes que él. Inmediatamente, la Corona de Castilla (no España, que entonces no existía como tal) comenzó la conquista de aquel nuevo mundo. Allí fueron muchos hombres valientes, o más bien desesperados, pues el hambre les apretaba. Y gracias a los avances tecnológicos de la época, consiguieron adueñarse del continente. Los castellanos se mezclaron con los indígenas en mayor o menor grado, y nacieron los criollos y los mestizos. Los criollos terminaron adueñándose de la tierra de los indios, que pasaron a ser ciudadanos de segunda, y aún lo siguen siendo en muchos países americanos.

Entonces llegó el siglo XIX. La burguesía criolla se percató de que les iría mejor si dejaban de pagar sus tributos a la Corona. Y aprovecharon la invasión francesa para cortar el cordón umbilical con la metrópoli. Hoy día, los descendientes de los españoles que fueron allá siguen siendo los amos de la tierra arrebatada los indígenas, quienes ven cómo les roban su sustento, como ahora mismo está ocurriendo en Perú. La revolución burguesa de Iberoamérica, como todas las revoluciones burguesas, está envuelta en una serie de mentiras, que los ciudadanos americanos se tragan como verdades, incluso muchos indios o mestizos.

Primero: los actuales ciudadanos de América, mestizos y criollos en su mayoría, se consideran sus genuinos dueños, ignorando deliberadamente a los indígenas.

Segundo: en Hispanoamérica, toman el papel de los indígenas y hablan de que fueron conquistados por los españoles, cuando en realidad ellos son los conquistadores. Probablemente, muchos españoles que estamos en la península descendemos de quienes NO fueron a hacer las Américas, pero los criollos blancos que controlan la economía y la política del continente americano, sí descienden de los antiguos conquistadores. En el colmo de la ignominia, nos acusan de lo que hicieron sus propios ancestros.

Tercero: Definen a los españoles como seres demoníacos y malvados que cometieron graves delitos contra la Humanidad. Dejando de lado que eso lo hicieron sus ancestros , su acusación pierde completamente la perspectiva histórica. En primer lugar, fue Castilla, y no España, la nación que conquistó América. En segundo lugar, lo que hicieran los conquistadores en aquella época no era ningún delito contra la Humanidad, un concepto que aún no existía. (Es tan absurdo como acusar a los romanos de salvajes porque echaban gente a los leones.) Suponer que si hubiesen sido los aztecas o los incas quienes hubieran llegado a Europa, en lugar de invadirnos nos hubieran regalado flores, es propio de una mentalidad bastante pueril. Los conquistadores no eran ni villanos ni héroes, simplemente personas que luchaban por su sustento bajo las órdenes de los avaros nobles castellanos, y que ganaron una guerra porque tenían ventaja tecnológica. Los cofán, por ejemplo, son un pueblo amerindio que fue sometido por los incas, y cuando los castellanos invadieron a los incas, los “liberaron” de sus opresores inadvertidamente. Aún hay tribus donde a cualquiera que se acerca lo matan sin más, antes de preguntar si venía en son de paz. Así que los indios tampoco eran unos santitos, y si analizáramos desde la perspectiva actual quienes atentaban más contra los derechos humanos, quizás saldrían perdiendo.

Cuarto: Nos acusan de haber destruido su cultura. En todo caso será la cultura de los indígenas, no de los criollos y mestizos, cuya cultura nace directamente del choque de civilizaciones. Los progres que afirman esto aquí en España, en cambio, opinan distinto de los árabes que nos invadieron, afirmando que nos enriquecieron con su cultura. Vamos a ver si dejamos de auto-flagelarnos. Es cierto que se produjo una lamentable aculturación de los pueblos americanos, pero también un enriquecimiento cultural, del mismo modo que los árabes nos enriquecieron a nosotros, al igual que romanos, cartagineses, germanos, y demás pueblos que han pasado por aquí. ¿Por qué nos sentimos orgullos de nuestra herencia cultural, y consideramos “malo” el enriquecimiento cultural que ocurrió en América? Los romanos también aculturizaron a íberos y celtas, y no por ello los consideramos demonios.

Quinto: Se habla de que se esclavizaron a los indios. En primer lugar, eso es falso, al menos en sentido literal. Los indios eran explotados por los grandes terratenientes (los antepasados de los hipócritas criollos que ahora afirman eso), lo mismo que los españoles lo eran en España. Y no sufrieron un genocidio como en Norteamérica por los ingleses, ya que se mezclaron con los españoles, fruto de lo cual la gran cantidad de mestizos que hay hoy en día.

Lo más gracioso de éstas y otras mentiras propagadas por los criollos blancos descendientes de europeos es cuando las escuchas de boca de indios o mestizos. En cierta ocasión intenté infructuosamente hacerles ver su error, lo falaz de muchas afirmaciones, pero fue como hablarle a una pared, pues tienen la mente totalmente lavada. Pero lo más curioso fue cuando les hice ver que nunca se habían despojado del “yugo español”, ya que en sus países seguían gobernando los blancos, descendientes de los conquistadores ibéricos, que eran los actuales dueños de las tierras, arrebatadas a sus antepasados indígenas. Entonces, la discusión de tornó violenta, me imagino que porque di muy cerca del blanco (nunca mejor dicho).

Afortunadamente, hay visos de cambio en América. Evo Morales, un genuino indio gobierna Bolivia, con la oposición de la burguesía criolla. Hugo Chávez, un mestizo, gobierna Venezuela, también con la oposición criolla. Y cada vez serán más los indios y mestizos que hagan oír su voz en el continente. No creo que deban expulsar a los criollos (ni mucho menos matarlos, como ocurrió en Mozambique), pues ya forman parte de su país. Pero sí deben acabar con su posición de poder. Ya es hora de que los indios recuperen de verdad el control de su propio país y acaben con el dominio “español”. Pero para ello, los indios tienen que desembarazarse de las mentiras burguesas, despertar de su letargo, y comprender que sus enemigos no son los conquistadores españoles, que hace tiempo que crían malvas, sino sus descendientes, que siguen controlando el país, y los neo-colonizadores, principalmente estadounidenses, pero también españoles, como Telefónica, el Banco Santander, o Repsol.

¡Por la liberación de los pueblos americanos, y la nacionalización y socialización de sus recursos! ¡Fuera multinacionales!

31 de mayo de 2009

Sobre el voto


Plétora de Piñatas, por Mauro Estrialgo. Una forma muy sencilla para explicar cómo la abstención beneficia a los de siempre.

26 de mayo de 2009

La crisis y los hipócritas

En la actualidad, una temible crisis económica afecta a nuestro país y a todo el mundo… bueno, a todo el mundo no, a todo el mundo capitalista, para ser más exactos. Parece claro que esta crisis es el resultado del capitalismo salvaje promovido desde antaño por la señora Thatcher y el señor Reagan, y especialmente, defendido en Europa por los conservadores, dirigidos por el señor Aznar, y los socialdemócratas, dirigidos por el señor Blair. Ahora, cuando la desgracia, anunciada por muchos, ha caído sobre nosotros, todos los dedos apuntan inquisidores contra el capitalismo, la banca, y los especuladores. Pero yo quiero ir más lejos, y denunciar a todos y cada uno de los culpables, no sólo los que se aprecian en la cima del iceberg.

Primero: Está claro que la culpa es del capitalismo, defendido a ultranza por conservadores y socialdemócratas. El señor Aznar liberalizó el mercado inmobiliario para que los especuladores pudieran hacer todo lo que han estado haciendo y llenarse los bolsillos. Y luego, el señor Zapatero continuó con la misma política especuladora. Está claro que tanto populares como “socialistas” (cómo odio que se les llame así, manchando el nombre del socialismo) se han beneficiado de los puestos de trabajo generados por esta economía con los pies de barro. Esto les ha permitido llenarse la boca con las cifras del descenso del paro y del superávit, y reclamar votos. Claro, ahora que el castillo de naipes se ha derrumbado, el señor Zapatero, continuista de la política económica de Aznar, echa balones fuera. Pero también se han beneficiado, muchos de ellos, de los beneficios económicos obtenidos. Ahora está saliendo a la luz la corrupción del PP, que por desgracia no llevará a los tribunales a todos los que son.

Segundo: Es obvio que también se han beneficiado todos los especuladores del ladrillo, tanto grandes especuladores, como el pequeño especulador provisional que, dándoselas de listo, se ha hipotecado para comprar un pisito y revenderlo. (Muchos de estos se han quedado con deudas hasta los ojos, por avariciosos.)

Tercero: En un mundo económico controlado por la banca, que como en el casino, siempre gana, es obvio también que los bancos debían de meter sus zarpas en el asunto. No sólo eso, sino que son los principales beneficiados, porque muchos de los empresarios especuladores se van a quedar en bragas, pero si la banca se queda en bragas, no se preocupen, que ya irá el gobierno y se encargará de mantener su cuota de beneficios a costa de los impuestos pagados por todos los trabajadores de este país.

Cuarto: Muchos empresarios, aunque no sean especuladores, se han beneficiado de la bonanza económica, mero espejismo en el desierto económico de España. Si se mueve más dinero, hay más consumo, y eso ha beneficiado a mucha gente. Ahora, sin tanto dinero en movimiento (bloqueado por unos bancos temerosos de entrar en bancarrota), qué hacen esos empresarios con las inversiones realizadas en ampliar sus negocios.

Quinto: No sólo los grandes políticos de nuestro país se han beneficiado, tanto política como (muchas veces, quiero pensar que no siempre) económicamente. También tenemos los pequeños caciques de los pueblos (y pueblas, diría Bibiana Aído) de España. El caso más flagrante es el de Marbella, que no es más que la punta del iceberg que se extiende por toda la piel de toro. Éstos sí que se han llenado los bolsillos a manos llenas.

Y sexto: ¿Y los pobres y humildes trabajadores? “¡Ellos no tienen la culpa y van a pagar los platos rotos!” Claman aquéllos que dicen defenderlos (por ejemplo, el PSOE, mientras les saquea para pagar a sus amiguitos los banqueros). Pero no, no, no, no, no. No son (no somos) tan inocentes los humildes trabajadores. ¡No, señor! Cada cuatro años, más de 20 millones de españolitos han votado a los señores del PP y del PSOE para que mantengan el mismo sistema económico, en lugar de apostar por algún tipo de cambio. Y lo que es más esperpéntico: en los pueblos y villas de toda España, los grandes corruptos y corruptores han sido sistemáticamente aplaudidos por el pueblo llano en las urnas. Hoy en día, el GIL seguiría gobernando Marbella si no hubiese intervenido la Justicia. ¿En cuántos pueblos se re-eligen alcaldes imputados en delitos urbanísticos? Por ahí está la cifra, pero me siento demasiado holgazán para buscarla. En lugar de ello, hablaré de un pueblo que conozco bien: Atarfe.

En Atarfe, el señor Víctor Sánchez sale re-elegido sistemáticamente con mayoría, en cada elección, más absoluta. Este individuo, que actualmente tiene unas 6 ó 7 imputaciones en los juzgados, no sólo no es apartado por su partido (el PSOE), sino que es refrendado en las urnas por un pueblo de catetos del que me avergüenzo tanto que hace tiempo que, cuando me preguntan, digo que nací en, y soy de, Granada capital. Este individuo, en un alarde de delirios de grandeza, pretendió quintuplicar la población del pueblo, haciendo urbanizable prácticamente todo el municipio. La mayoría de los proyectos absurdos de este hombre están ahora mismo en vías de bancarrota. Y mientras todo el municipio era, en la práctica, urbanizable, cuando se trató de construir un nuevo colegio, en el colmo de la desfachatez, como eso no daba dinero, tomó terrenos públicos del instituto del pueblo. Ayer, sin ir más lejos, leí que tiene una causa pendiente por malvender terreno del ayuntamiento a un promotor que tres semanas después los revendió por el triple de lo pagado. O el alcalde y su equipo son tontos, que lo dudo, o se llenaron bien los bolsillos a costa del ayuntamiento. Pero el pueblo es feliz. Construye muchas cosas, megalíticas obras de arte en las rotondas (como un día se caiga alguna y mate a alguien…), plazas de toros que salen en tele-PSOE (también llamada Canal Sur), etcétera… Y la gente de este pueblo es tan estúpida que se creen que esas construcciones salen de la nada, o que incluso las paga el señor alcalde su bolsillo (como escuché, atónito, en cierta ocasión). Luego no son capaces de relacionar la exagerada subida del impuesto municipal con tanta obra absurda.

Pero entre los curritos, los más contentos son los albañiles, porque con tanta obra, ha habido trabajo para todos, profesionales del sector, y eventuales que por primera vez en su vida cogían una palustra. He conocido a varios albañiles de Almuñecar (otro pueblo donde el alcalde, el señor Benavides, pretendía hacer lo mismo que en Atarfe), que hacían proselitismo del señor alcalde, sin esconder que gracias a la política de urbanizarlo todo, no les faltaba el trabajo.

Ahora, todos los trabajadores que han defendido a ultranza a políticos que promovían un modelo económico de papel, se encuentran haciendo cola en el Inem. Muchos, incluso, tienen el descaro de señalar con el dedo a los mismos políticos que tanto han defendido, a los banqueros, o a los especuladores que les han dado trabajo. Y lo que es más indignante, seguramente les volverán a votar en las siguientes elecciones. ¡Más de 20 millones de españoles votando a socialdemócratas y conservadores! ¡Llevan 30 años jodiendo nuestro país y todavía os tragáis sus patrañas! ¿Tan tontos sois? ¿O más bien es que sois unos cínicos y unos hipócritas?

Así que dejad de señalar a otros, y empezad a hacer autocrítica. Los conservadores han promovido el sistema que nos ha llevado a la crisis. Los socialdemócratas (tanto monta, monta tanto) siguen con el mismo sistema y no lo van a cambiar. Los sindicatos permanecen callados, porque sus dirigentes están a sueldo por el sistema. Un sistema controlado por la banca, que vive a expensas del sudor de los trabajadores y trabajadoras. Y todos ellos, respaldados por más de 20 millones de votos. Así que si tenéis que señalar a un culpable de vuestra situación, trabajadores (y con este término incluyo asalariados, autónomos, y pequeños y medianos empresarios), si les votáis a PP o PSOE, no seáis hipócritas, y señalaros con el dedo a vosotros mismos.

Como dijo Kropotkin: la libertad no se da, se toma.

21 de mayo de 2009

CÓMO BUSCARSE LA RUINA

Me despierta un ruido y miro el reloj de la mesilla de noche. Ha sonado en la planta de abajo. Así que cojo la linterna y el cuchillo K-Bar de marine americano –recuerdo de Disneylandia– y bajo las escaleras intentando ir tranquilo y echar cuentas. Cuántos son, altos o bajos, nacionales o de importación, armados o no. Si estuviera en un país normal, este agobio sería relativo. Bajaría con una escopeta de caza, y una vez abajo haría pumba, pumba, sin decir buenas noches. Albanokosovares al cielo. O lo que sean. Pero estoy en la sierra de Madrid, España. Tampoco me gusta la caza ni tengo escopeta. Sólo un Kalashnikov –otro recuerdo de Disneylandia– que ya no dispara. Por otra parte, una escopeta no iba a servirme de nada. Estoy en la España líder de Occidente, repito. Aquí el procedimiento varía. Mientras bajo por la escalera –de mi casa, insisto– con el cuchillo en la mano, lo que voy es haciendo cálculos. Pensando, si se lía la pajarraca, si no me ponen mirando a Triana y si tengo suerte de esparramar a algún malo, en lo que voy a contar luego a la Guardia Civil y al juez. Que tiene huevos. Lo primero, a ver cómo averiguo cuántos son. Porque si encuentro a un caco solo y tengo la fortuna de arrimarme y tirarle un viaje, antes debo establecer los parámetros. Imaginen que descubro a uno robándome las películas de John Wayne, le doy una mojada a oscuras, y resulta que el fulano está solo y no lleva armas, o lleva un destornillador, mientras que yo se la endiño con una hoja de palmo y pico. Ruina total. La violencia debe ser proporcionada, ojo. Y para que lo sea, antes he de asegurarme de lo que lleva el pavo. Y de sus intenciones. No es lo mismo que un bulto oscuro que se cuela en tu casa de madrugada tenga el propósito de robarte Río Bravo que violar a tu mujer, a tu madre, a tus niñas y a la chacha. Todo eso hay que establecerlo antes con el diálogo adecuado. ¿A qué viene usted exactamente, buen hombre? ¿Cuáles son sus intenciones? ¿De dónde es? ¿A qué dedica el tiempo libre?… Y si el otro no domina el español, recurriendo a un medio alternativo. No añadamos, por Dios, el agravante de xenofobia a la prepotencia. Pero la cosa no acaba ahí. Incluso si establezco con luz y taquígrafos los móviles exactos y el armamento del malo, un juez –eso depende del que me toque– puede decidir que encontrártelo de noche en casa, incluso armado de igual a igual, no es motivo suficiente para el acto fascista de pegarle una puñalada. Además hay que demostrar que se enfrentó a ti, que ésa es otra. Y no digo ya si en vez de darle un pinchazo, en el calor de la refriega le pegas tres o cuatro. Ahí vas listo. Ensañamiento y alevosía, por lo menos. En cualquier caso, violencia innecesaria; como en el episodio reciente de ese secuestrado con su mujer que, para librarse de sus captores, les quitó el cuchillo y le endiñó seis puñaladas a uno de ellos. Estaría cabreadillo, supongo, o el otro no se dejaba. Pues nada. Diez años de prisión, reducidos a cinco por el Tribunal Supremo. Lo normal. Por chulo. Imaginemos sin embargo que, en vez de cuchillo, lo que esta noche lleva el malo es una pistola de verdad. Y que en un alarde de perspicacia y de potra increíble lo advierto en la oscuridad, me abalanzo heroico sobre el malvado, desarmándolo, y forcejeamos. Y pum. Le pego un tiro. Ruina absoluta, oigan. Sale más barato dejar que él me lo pegue a mí, porque hasta pueden demandarme los familiares del difunto. Otra cosa sería que el malo estuviese acompañado. En tal caso, nuestra legislación es comprensiva. Sólo tengo que abalanzarme vigorosamente sobre él, arrebatarle el fusco, calcular con astuta visión de conjunto cuántos malos hay en la casa, qué armamento llevan y cuáles son las intenciones de cada uno, y dispararle, no al que lleve barra de hierro, navaja empalmada, bate de béisbol o pistola simulada –ojito con esto último, hay que acercarse y comprobarlo antes–, sino a aquel que cargue de pistolón o subfusil para arriba. Todo eso, asegurándome bien, pese a la oscuridad y el previsible barullo, de que en ese momento el fulano no se está dando ya a la fuga; porque en tal caso la cagaste, Burlancaster. En cuanto al del bate de béisbol, el procedimiento es simple: dejo la pistola, voy en busca de otro bate, bastón o paraguas de similares dimensiones y le hago frente, mientras afeo su conducta y le pregunto si sólo pretende llevarse las joyas de la familia o si sus intenciones incluyen, además, romperme el ojete. Luego hago lo mismo con el de la navaja. Y así sucesivamente. El caso es que, cuando llego al final de la escalera, comiéndome el tarro y más pendiente de las explicaciones que daré mañana, si salgo de ésta, que de lo que pueda encontrar abajo, compruebo que se ha ido dos o tres veces la luz, y que el ruido era del deuvedé y de la tele al encenderse. Y pienso que por esta vez me he salvado. De ir a la cárcel, quiero decir. Traía más cuenta dejar que me robaran.

Autor: Arturo Pérez-Reverte

19 de agosto de 2008

La verdad sobre la "reconquista"

En la escuela nos han enseñado muchas mentiras, sobretodo en cuestión de historia. Una de las mayores es referente a la "reconquista". El nombre en sí es una gran mentira, pues nunca hubo reconquista de nada.

Comencemos por el principio. El reino de los Visigodos es el primer estado genuinamente español. Es decir, este reino fundado por los visigodos es la primera Hispania (España) independiente, el germen del actual estado español. Pero este reino desapareció entre el 711 y el 716, tras una guerra contra los árabes. La conquista árabe pudo realizarse gracias a las disputas internas que existían entre los nobles godos. De hecho, en el 71o, un año antes de iniciarse la invasión musulmana, murió el rey godo Witiza. En plena invasión el país estaba dividido entre los nobles que habían nombrado rey a Don Rodrigo, y aquéllos que consideraban que el rey debía ser uno de los hijos de Witiza. Las luchas internas eran por aquel entonces una constante en el reino, y esto facilitó sin duda la conquista islámica.

Los árabes derrotaron al rey Rodrigo en Guadalete, y culminaron su dominación de la península en el 716, gracias más al apoyo de los diferentes nobles godos, que se les unían, que a las victorias militares. No pudieron conquistar, sin embargo, Asturias, donde resistió el noble godo Don Pelayo, que terminaría fundando el reino Astur. El reino Astur no es lo que queda del reino Visigodo, que fue desintegrado, sino que es una entidad nueva, que surge a partir de la resistencia gótica frente a la invasión. Además, Asturias no será en el futuro el único foco de "reconquista", ya que surgirá otro foco en los Pirineos.

A partir del reino Astur los cristianos fueron tomando nuevas posesiones a los musulmanes, aprovechando en este caso las luchas internas por el poder en Al-Andalus entre las distintas facciones (árabes, bereberes, eslavos...) y familias nobles. Llegaron así a conquistar toda la cornisa cantábrica para finales del siglo VIII. El reino Astur se transformó después en el reino de León, que se resquebrajó en los reinos de León, Galicia y Portugal. Galicia sería recuperada, pero no así Portugal, que permanecería como reino independiente (salvo un breve periodo durante el reinado de Felipe II). Portugal continuó su "reconquista" por su parte hasta conformar su país, y León conquistó Extremadura, que fue su frontera con el islam. ¿Qué pasaba mientras en el resto de España?

La invasión musulmana fue frenada en Asturias, pero no en los Pirineos, internándose incluso en el reino de los Francos, donde fueron detenidos finalmente en la batalla de Poitiers (732). Los francos iniciaron entonces su particular "reconquista", internándose en territorio español, en lo que hoy es el norte de Navarra, Aragón y Cataluña. Allí formaron la Marca Hispánica a finales del siglo VIII, como una zona de resistencia contra la amenaza árabe. Esta marca llegó a tomar tanto poder que adquirió independencia, en especial en Navarra, que llegó a conferirse en reino propio. También en el condado de Barcelona, aunque éste nunca llegó a ser reino. Navarra se expandió y terminó fragmentándose en tres reinos: Navarra, Castilla y Aragón. A lo largo de la historia, Navarra quedó aislada en el norte, Aragón se expandió hacia el sur, y en especial hacia el este, incorporando Cataluña, Valencia, las Baleares, y más allá, Nápoles, Sicilia, etc... Castilla, mientras tanto, se expandió hacia el sur conquistando todo el centro de la península.

Finalmente, los reinos de León (con Galicia) y Castilla se unieron en 1230 con Fernando III, dando lugar a la corona de Castilla. Ésta se uniría a la corona de Aragón en 1469, con el matrimonio de los reyes Católicos. Después se incorporaría el reino de Granada a la corona de Castilla en 1492, con el final de la Guerra de Granada. Por último, la España actual se conformaría en 1512, cuando Fernando el Católico conquista Navarra. Canarias fue incorporada a Castilla en 1483. Así pues, el último reino que se incorpora a España no es Granada, como se suele enseñar en las escuelas, sino Navarra.


La idea de que todo este proceso fue una reconquista es falsa por varios motivos:

1.- Si los visigodos pretendían reconquistar su reino, se dejaron Portugal, parte del sur de Francia, y parte del norte de Marruecos, que formaba parte del reino Visigodo.

2.- Aunque los fundadores del reino Astur descendían de la resistencia gótica, no así los fundadores de la Marca Hispánica, que formaba parte del reino de los Francos, y que dio lugar a Cataluña, Aragón, Navarra y Castilla, con todo lo que aragoneses y castellanos conquistarían a posteriori.
3.- No fue una conquista unitaria. Había muchos reinos, lo mismo que en el lado musulmán, donde estaban los reinos taifas. Estos reinos, además, estaban con frecuencia enfrentados entre sí.

4.- Tampoco fue una reconquista religiosa. Los reinos musulmanes y cristianos se unían con frecuencia para luchar contra otros reinos musulmanes o cristianos. Es más, tras la conquista de Granada, no se obligó a los musulmanes a convertirse al catolicismo (así se recoge en las capitulaciones).

5.- No había una conciencia de "reconquista" por parte de los reyes cristianos. Ellos simplemente tomaban territorios a sus vecinos, fueran estos cristianos o musulmanes.
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6.- Incluso después de terminada la "reconquista" y unificación de España, el concepto de España como nación no se había formado. Cada reino mantuvo su independencia como reino, gobernados todos por un rey común. Por ese motivo, el rey de España se autodenominaba rey de Castilla, de León, de Aragón, etcétera, etcétera, o simplemente, rey de las Españas, para abreviar. El primer rey que se denominó rey de España fue Amadeo I, ya en el siglo XIX.
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El ejemplo más claro de todo esto es la duración del sultanato de Granada, que duró 200 años más que los demás reinos taifas. Esto no obedeció a una resistencia militar, sino a una política de amistad con Castilla, de la que era un reino tributario. Por ejemplo, en 1431, el rey de Castilla, Juan II, invadió Granada para derrocar al sultán Muhammad IX, el Zurdo. Pero sus pretensiones no eran conquistar el territorio, sino imponer a otro rey, Yusuf IV. De hecho, los reyes católicos, cuando decidieron conquistar el sultanato en la Guerra de Granada (1482-1492), contaron con la inestimable ayuda de Boabdil el Zagal, que había sido destronado por su sobrina, Boabdil el Joven. Muy probablemente, el Zagal esperaba recibir como premio la corona de Granada, pero no fue así, e Isabel I decidió incorporar el reino, durante mucho tiempo aliado de Castilla, a la corona de Castilla.

9 de agosto de 2008

La lengua y los mediocres

Artículo de opinión de Francesc de Carreras, extraído de la web de Ciudadanos

Como suelo dar mis clases en catalán, lamentablemente no tengo alumnos de Erasmus, ese programa para estudiantes extranjeros que facilita el intercambio entre estudiantes de la UE. Sin embargo, en cierta ocasión, al finalizar la primera clase del curso vinieron a verme un grupo de estudiantes europeos. Me dijeron que la facultad les había asegurado que yo daba la clase en castellano y por ello se habían apuntado a mi grupo. Efectivamente, la profesora encargada de informarles cometió un error. Yo arreglé las cosas diciéndoles lo que me pareció más natural y sensato: “No se preocupen, a partir de ahora utilizaré el castellano, lo importante es comunicarse bien, no el instrumento que se usa para comunicarse”.

Al cabo de unos días, hablando con estudiantes holandeses y suecos les pregunté ingenuamente por algo que me suscitaba curiosidad: “¿Los alumnos Erasmus que van a sus países conocen el holandés y el sueco como para entender a los profesores en clase?”. Sonriendo, me respondieron que obviamente no, casi ningún erasmus tenía idea del holandés o sueco, pero más de la mitad de las clases se impartían en inglés dado que los profesores procedían de países muy diversos y el inglés se había convertido en la lengua vehicular común. Me sentí bastante ridículo y provinciano al escuchar esta respuesta. Debía dar por supuesto que las autoridades universitarias de estos países eran personas cultas e inteligentes, preocupadas por el conocimiento y no por el vehículo en el que se trasmite, interesadas en atraerse a los mejores profesores, aunque hubiera que ir a buscarlos más allá de las estrechas fronteras de sus países.

Pues bien, en Catalunya estamos en las antípodas de esta posición, nuestras autoridades políticas y universitarias tienen todavía la mentalidad de otros tiempos. Como ha informado este periódico, las universidades catalanas aprobaron en el seno del Consell Interuniversitari de Catalunya, la propuesta del Govern de la Generalitat según la cual a todos los nuevos profesores, o a los antiguos que pretendan ascender en su carrera académica, deberá exigírseles el nivel C de catalán. De este acuerdo se ha desmarcado mi universidad, la Autònoma: ¡felicidades, rector y equipo de gobierno!

Recordemos que el nivel C de catalán implica un conocimiento perfecto de la lengua, de su ortografía y sintaxis. Tras él, solo queda el nivel D, que muy pocos poseen, exigible tan sólo a especialistas para que realicen funciones lingüísticas muy específicas, trabajos de traducción o corrección gramatical. ¿Tienen tanto atractivo nuestras universidades como para que profesores del resto de España o de países extranjeros hagan el esfuerzo de obtener el nivel C? Evidentemente, esto disuadirá a muchos universitarios de venir a Catalunya. Ya sucede ahora, desde hace años, y no sólo en la universidad, sino también en otras profesiones: médicos, notarios, jueces, fiscales, altos ejecutivos. Nunca en Catalunya había habido carencias en estas profesiones, por el contrario las plazas estaban siempre muy buscadas. Sólo ahora, las fronteras lingüísticas nos aíslan y empobrecen.

Pero cuidado: la culpa no es del catalán, la culpa es de la política lingüística, de los excesos que el fanatismo comete en nombre del catalán.

La sociedad catalana, en su inmensa mayoría, es bilingüe y tolerante. Asimismo, excepto algún intransigente, los que aquí se desplazan para vivir y trabajar se esfuerzan en comprender -hablarlo, a cierta edad, ya es otra cosa- rápidamente el catalán, sobre todo si son personas con una mínima base cultural. En definitiva, en la sociedad no hay problemas. El problema está en una política lingüística mal enfocada y, como es el caso de la universidad, en ciertos intereses inconfesables. Lo ha dicho con exactitud el profesor Joaquim Molins, en referencia al caso que nos ocupa: “Lo que quiere la gente mediocre de las universidades catalanas es restringir la competencia. Poner tantos obstáculos como sea posible para evitar que gente del resto de España o extranjeros les quiten sus plazas. Esto es lo que subyace en esta decisión. Y si hay un lugar donde la movilidad es fundamental es en la universidad”.

El catalán, como dijo hace años un poeta conservador, es un vaso de agua clara, es decir, debe mantenerse vivo, con las ayudas e incentivos necesarios, pero con naturalidad, coexistiendo en paz con el castellano, como siempre había sido en Catalunya. La lengua debe ser un elemento de comunicación, no un elemento de identidad excluyente que nos enfrente unos a otros. El filósofo Fernando Savater ha encabezado un manifiesto -al que en pocas horas nos hemos adherido más de 40.000 ciudadanos- lleno de sentido común, espíritu de tolerancia y sensatez. Mientras, la Generalitat hace cosas insensatas: se pelea con Madrid por una miserable tercera hora de castellano a la semana en las escuelas, exige el nivel C a los profesores de universidad y, ya en el colmo del surrealismo, no renueva la licencia a una radio cultural extremeña ¡por no emitir emisiones en catalán!

La Catalunya tolerante y cívica debe reaccionar, en lugar de callarse, mientras los fanáticos y los mediocres nos van hundiendo en una visible decadencia.

FRANCESC DE CARRERAS, catedrático de Derecho Constitucional de la UAB.

7 de agosto de 2008

Enfermedades contagiosas: marginalitis

Artículo extraido de La Bandera Negra y de Llama Negra

Enfermedad vírica juvenil, en los últimos años ha mutado para afectar al sistema inmunológico de personas más mayores. El pico de mayor incidencia oscila entre los 15 y los 25 años, si bien algunos sujetos presentan recaídas en edades más avanzadas. Los síntomas de esta enfermedad incluyen alcoholismo agudo, esquizofrenia paranoide y manía persecutoria. En muchos casos estos síntomas van acompañados de calvicie prolongada.

Ciertos especialistas la han catalogado como una enfermedad sólo presente en “esquingers”, pero recientes estudios han demostrado que puede afectar a amplias capas de la población. El sujeto que padece la “Marginalitis” desarrolla una conducta antisocial, alcohólica y violenta que lo alejan de las ideas que supuestamente defiende. En fases avanzadas de la enfermedad, las ideas primigenias del individuo se reducen a cero, y sólo quedan ciertos tics infantiles como la masturbación mediante simbología “radical”. En muchas ocasiones, el cuadro clínico presenta también una fobia a la cultura y una manía de convertir las palabras en cifras. De esta manera, si el enfermo quiere decir Hola Caracola gritará con fuerza ¡ochentaytré!, y si quiere decir Europa europea gritará con ahínco ¡sincuentaysincooo!.

Hay una serie de enfermedades parasitarias que afectan también al paciente con “Marginalitis”, siendo la más común el “Botasobaquismo”, consistente en calzar botas militares que llegan al sobaco. Muchos de los pacientes examinados refieren un uso continuado de sustancias psicoactivas y / o anabolizantes. Asociado a este consumo, aparecen síntomas de priapismo invertido (tamaño minúsculo del miembro viril en los hombres y pechos planos en las mujeres). Esta grave dolencia puede inducir al individuo a cometer actos delictivos. Asesinato a camellos para conseguir una dosis, homicidios en grado de tentativa, agresiones con arma blanca…. Pacientes con el grado máximo de “Marginalitis” han llegado a manifestar una cierta dificultad para expresarse, y al menos una veintena de los sujetos atendidos sólo conseguían decir palabras inconexas como “moromielda”, “arribasssspaña” o “sijjjjaiiil”.

Si usted padece esta enfermedad, comuníqueselo a su familia con prontitud. Si se trata a tiempo puede ser superada, y el enfermo es capaz de volver a la vida política “normalizada”. Incluso alguno de los especialistas que han redactado este artículo sufrieron una de las variantes más leves de la enfermedad, consiguiendo superarla con éxito. Eso sí, a otros afectados les han quedado secuelas, pese a que alguno de ellos ha llegado”lejos” en política (Presidentes de partidos, asociaciones…).

5 de agosto de 2008

Relación entre Granada y Andalucía

Que España es una nación multinacional es un hecho que sólo puede negar un necio. No sólo existen diferencias geográficas lingüisticas, sino también culturales. Una vuelta por Galicia o Asturias nos muestra que el legado celta sigue muy vivo en esta región, lo que la diferencia del resto de España (por poner un ejemplo). Incluso podemos observar diferencias raciales dentro de nuestra nación, con un gradiente Noroeste-Sudeste en la coloración de pelo y ojos. Y para dar cabida a estas diferencias etno-culturales se ha creado el Estado de las autonomías. Ahora, todas las nacionalidades que conforman España están representadas por este estado. ¿Todas? No, todas no. Existe una nacionalidad que está siendo denostada y despreciada: la nacionalidad granadina. De una forma esperpéntica, Granada es incorporada como parte de Andalucía, lo cual es injustificado, tanto por motivos históricos, como por motivos culturales, e incluso pragmáticos. Andalucía y Granada no sólo son dos entidades diferentes, sino que además, Granada es una realidad nacional mucho más elaborada que Andalucía.


Para comenzar, desmontemos el mito de la nación andaluza. La palabra Andalucía deriva de Al-Andalus, que a su vez deriva del vocablo Al-Vandalius, que significa "el país de los vándalos". Los vándalos eran un pueblo germánico que se estableció en la Bética a comienzos del siglo V. Su reino duró poco aquí, pues pronto se establecieron en el norte de África, aunque mantuvieron colonias en toda la costa el sudeste ibérico. El reino desapareció conquistado por el Imperio Bizantino en el siglo VI. Los bereberes, por tanto, creían que la tierra originaria de los vándalos era Hispania, y por eso denominaban a la Península Ibérica Al-Andalus, como sinónimo de Hispania y de Iberia. Al-Andalus, por tanto, no se refiere a una nación o estado, sino a toda la península, es decir, a una región geográfica. El verdadero Estado árabe que existió en la península era el Califato Omeya de Córdoba. Ése era su nombre oficial, y no el de Al-Andalus.


El término Andalucía fue empleado para designar genéricamente los reinos taifas de Sevilla y Córdoba, cuando éstos cayeron en poder de Castilla, pero nunca fue empleado para designar el reino de Granada, que resistió un par de siglos más que los demás. En el poema de Abenábar, por ejemplo, vemos que se distingue Andalucía de Granada, como dos entidades claramente diferenciadas. Mientras Andalucía era una región geográfica (como puede serlo "Escandinavia"), Granada era referido a un Estado-Nación bien definido. El reino de Granada fue fundado en 1013 por Zawi ben Zirí, y ocupaba la cora de Elvira, aproximadamente las provincias de Jaén y Granada. Tras desaparecer en 1090, se refundó por Mohamed ben Nazar hacia el 1232. Con la conquista por parte de Castilla el reino no desapareció (como cree la gente), sino que se incorporó a la corona castellana. El reino de Granada continuó existiendo hasta la desaparición de la denominación de reino en 1833, cuando se establecen aproximadamente las provincias actuales. La importancia del reino de Granada es tal, que su escudo forma parte del escudo nacional, junto con los escudos de Castilla, León, Aragón y Navarra, las principales naciones que conforman España.


En el siguiente mapa podemos ver los territorios históricos de España (véase http://www.elnazari.blogspot.com/):




Compárese con las comunidades autónomas:

El parecido es innegable. Galicia, Asturias, Navarra, Aragón, Cataluña, Valencia, Baleares y Extremadura se mantienen casi sin modificaciones. Aparecen La Rioja, Madrid y Cantabria. Vizcaya cambia su nombre por Euzkadi y ligeramente el territorio, Murcia pierde Albacete, pero se mantiene como región, Castilla la Nueva se transforma en Castilla La Mancha, y las regiones de León y Castilla la Vieja se unen en la comunidad de Castilla y León. Todas las regiones mantienen su presencia en el actual mapa... excepto Granada, que es engullida por Andalucía. Ni siquiera se ha respetado la nacionalidad granadina creando la comunidad autonómica de Andalucía y Granada como se ha hecho con Castilla y León.

Pero el despropósito con Granada llega más lejos. Si examinamos las capitales de las comunidades autónomas, éstas son siempre ciudades céntricas o con importancia histórica: Santiago de Compostela, Oviedo, Santander, Vitoria, Zaragoza, Madrid, Valladolid, Mérida, Valencia, Murcia, Barcelona, Logroño, Palma de Mallorca, Toledo... En Canarias hay dos capitales, Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria. La única excepción vuelve a ser Andalucía. Si consideramos Andalucía como heredera de la provincia Bética, la capital lógica debería ser Córdoba. Está aproximadamente en el centro de la región y es la ciudad histórica más importante, capital de la provincia Bética y del Califato Omeya. Pues resulta que no, la capital de Andalucía es Sevilla, cuya importancia histórica radica sólo como centro comercial durante la conquista de América, una importancia obviamente mucho menor que la ostentada por Córdoba a lo largo de la historia. Sevilla además tiene el defecto de estar descentrada, alejada, precisamente, del reino de Granada, dejando las provincias de Jaén, Granada y Almería relativamente aisladas. La elección de Sevilla como capital de Andalucía no obedece ni a motivos históricos ni a motivos prácticos, por lo que sólo cabe pensar que obedezca a motivos económicos.

Pero la pregunta es porqué Granada ha sido condenada al ostracismo. La respuesta muy probablemente se encuentre en Hernando de Córdoba y Válor, más conocido por su nombre árabe: Mohamed aben Humeya. Después de la incorporación del reino de Granada a la corona de Castilla, la comunidad musulmana se mantuvo en la región. Muchos se convirtieron al cristianismo, como el propio aben Humeya, pero mantuvieron sus costumbres. La represión hacia esta comunidad les llevó a rebelarse en el 1568 en la famosa rebelión de Las Alpujarras. Felipe II, que era un rey inteligente, comprendió entonces que Granada era un polvorín. Las diferencias culturales entre castellanos y granadinos hacían difícil la convivencia, y la represión no parecía efectiva. Tuvo entonces la brillante idea de dispersar a los moriscos granadinos por toda la península, y recolonizar Granada con pobladores de todos los rincones del reino. De esta manera dispersó la comunidad musulmana, que terminó integrándose en la sociedad castellana, y castellanizó el reino de Granada. Este reino continuó existiendo oficialmente, pero sus pobladores eran en realidad extranjeros. Tal vez nunca llegaron a identificarse totalmente con esta tierra, y la falta de líderes que defendieran la idiosincrasia de Granada llevó a la población granadina a ser una población desarraigada. Mientras Blas Infante se inventaba la nación andaluza, nadie reivindicó jamás la nación granadina.

Esta situación debe cambiar. Los granadinos hemos vivido sin patria durante muchos años, como meros castellanos apátridas que quieren convertir en andaluces. Pero ahora somos conscientes de lo que somos, de nuestra historia y nuestra nación. Tenemos razones históricas, culturales y pragmáticas para reivindicar la segregación de Andalucía y Granada. El 2013 se celebrará el milenio del nacimiento de nuestra nación. Celebremos ese milenio organizados y por todo lo grande. Por Granada, por España y por Europa.


2 de agosto de 2008

Periodistas y la apología de la violencia

Otra vez podemos ver imágenes en los medios de comunicación de jóvenes salvajes grabando con el teléfono móvil cómo una descerebrada le da una paliza a otra. Todos tenemos más o menos la misma opinión sobre el hecho en sí, así que me ahorraré descalificar a la agresora, a los "cámaras" de la barbarie y a la juventud decrépita e inmoral que se ha forjado en esta decadente democracia. En estas líneas voy a criticar a sus mayores cómplices: los medios de comunicación inmorales y peseteros. Las audiencias mandan y pocas cosas dan más audiencia en esta sociedad podrida que las agresiones gratuitas. Por eso nos muestran en casi todos los medios "serios" y oficiales del régimen la grabación realizada por estos animales. ¿Cuál es el objetivo de reproducir la grabación? Los periodistas argumentarán que es para denunciar este tipo de conductas, pero en realidad su único objetivo es incrementar la audiencia de borregos que les siguen. Y al hacerlo, al mostrar estas imágenes, no hacen otra cosa que apología de la violencia. Porque eso es lo que quieren precisamente estos jóvenes bárbaros, su momento de gloria, que bien que se lo proporcionan los medios de comunicación. No sé qué me da más asco, si los jóvenes violentos, o los periodistas, que se apreovechan de su violencia con fines lucrativos. Si existiese un mínimo de justicia en este país, no solo se llevaría a los banquillos a todos estos energúmenos, sino también a todos los periodistas que les dan sus minutos de fama y venden la humillación de las víctimas por un puñado de euros. No cabe duda de que la carrera de periodista es la más execrable, después de la de abogado.

31 de julio de 2008

El nazismo catalanista



El cartelito que os muestro ha salido a la luz por un artículo en el blog de Lluís Suñé (http://lluissunye.blogspot.com/). El artículo de Lluís ha sido injustamente malinterpretado, y este hombre ya ha pedido disculpas en su propio blog. Él no está en contra de que la riqueza de Cataluña se reparta equitativamente, tan sólo quería criticar las acusaciones de insolidarios que se vierten sobre los catalanes.

No obstante, el cartel es originario de las páginas de los nazis catalanistas (p.e., http://webs.racocatala.cat/patriotes/imatges.htm). Esta gente son un fiel reflejo de los jarrai vascos. Aunque se suele disfrazar de "izquierdistas", lo cierto es que tienen una filosofía, basada en la insolidaridad entre los pueblos y una tácita idea de supremacía, que se parece más al nacional-socialismo germano. No en vano, utilizan el mismo vocabulario que los neonazis, con ese abuso de la palabra "patriota". Sin embargo, siendo exactamente lo mismo, los nazis españolistas se consideran de extrema derecha, mientras que los nazis catalanistas se consideran de extrema izquierda. ¡Qué ironía!

Lo cierto es que los neonazis le dan mala imagen al actual nacional-socialismo europeo, o al movimiento nacional-revolucionario, cuyas ideas poco o nada tienen que ver con la violencia de esos salvajes. Del mismo modo, los nazis catalanistas le dan mala imagen a la izquierda con la que se identifican y a la propia Cataluña.

No voy a entrar (ya lo haré en otro artículo) en la cuestión nacional española. España es una nación multicultural y multinacional. Pero es una nación unitaria, con una historia común que se remonta a la época pre-romana. Pero un país es como una galera, que para avanzar requiere que todos remen al mismo son. Si algunos son tan estúpidos que creen estar en otro barco y reman a un son diferente, lo único que hacen es entorpecer la marcha. Y por el bien de todo el barco, a esta gente hay que tirarla por la borda. Los primeros extranjeros que habría que expulsar de España, son los españoles zipayos que se consideran extranjeros en sus propio país, son estos nazis quintacolumnistas.

12 de junio de 2008

El talante de ZP y el paro del transporte

Cada vez que se ponen en huelga los transportistas el país se colapsa en un par de días. Esto es lógico, porque casi toda la economía de la nación pivota sobre el transporte por carretera. A pesar de su importancia, se trata de uno de los sectores más denostado por los sucesivos gobiernos que ha habido en España. Lo que nadie podía imaginar es que ZP actuaría con tanto “talante” y “diálogo” con estos humildes trabajadores. Se ve que a los del PSOE les resulta más fácil sentarse a negociar con ETA que con camioneros o pescadores.

En primer lugar hay que conocer cual es la situación del sector. El transporte por carreteras es un sector liberalizado, en el que opera plenamente la ley capitalista de la oferta y la demanda. En este marco, durante el anterior periodo de crecimiento económico se creó una enorme demanda de transporte, lo que originó que muchas personas iniciaran una actividad como camioneros autónomos. Al no haber límite para el número de licencias se generó una gran oferta en el transporte, que en la actual crisis (o “desaceleración económica” según algunos damagogos) es excesiva para la disminuida demanda existente. Esto da lugar a una competencia exagerada, en la que salen ganando (o más bien, pierden menos) las grandes empresas, que se pueden permitir precios más competitivos, y se ven perjudicados los trabajadores autónomos, que se quedan sin trabajo. Hay que tener en cuenta que si un obrero asalariado se queda sin trabajo tiene como preocupación (que no es poco) el conseguir la comida para su familia, a lo que le ayuda el subsidio por desempleo. Pero para el caso de los autónomos, y en especial de los camioneros, el paro supone, no solo la preocupación de lograr comida para su familia, sino también el pago del lising del camión (es decir, el pago de las deudas del camión). Y si no pagan el camión, se quedan sin lo que es su medio de subsistencia. La situación para estas personas es, por tanto, desesperada, y cuando el pan de toda su familia corre peligro, colapsar un país entero me parece la forma más pacífica de hacer que el gobierno y la sociedad les escuchen.

Durante estos días, los medios de comunicación, manejados por los grandes poderes empresariales, perjudicados por la huelga, se han encargado de generar histeria colectiva e injuriar a los huelguistas. Es obvio que si estas personas quieren triunfar deben aplicar el centralismo democrático, que debe aplicarse a toda huelga. De qué les sirve a unos pocos sacrificarse si los esquiroles se aprovechan de la situación para seguir ganando dinero, y luego congraciarse con los beneficios conseguidos por sus compañeros. Bloquear carreteras, pinchar ruedas y destrozar lunas está perfectamente justificado cuando lo que está en juego es la comida de tu familia. Otra cosa ya es quemar camiones y poner en riesgo la vida de otras personas. Pero lo ocurrido en Alicante se me antoja que ni siquiera es obra de un piquete de descerebrados. ¿Para qué quemar camiones que están parados y respetando la huelga? Más bien me parece que es la acción de algún desalmado que, aprovechando la coyuntura, ha resuelto por la vía drástica viejas rencillas personales y/o profesionales. Eso sí, al gobierno le ha venido que ni pintado. El tirano Rubalcaba, fiel siervo de ZP, el que presume de talante (... con los separatistas), ha sabido aprovechar el ataque a este pobre hombre para justificar las acciones posteriores. Esto, junto con tres días de propaganda institucionalizada en contra de los huelguistas, ha sido suficiente para poner a las masas en su contra, y permitirse así el lujo de sacar los perros a la calle a dar palos a diestro y siniestro, hasta el punto de ya no distinguir entre camioneros y pescadores. Si esto lo hubiese hecho el PP, los medios afines a los social-demócratas pondrían el grito en el cielo, y “fachas” sería lo más bonito que les dedicarían. Pero como los palos los está dando ZP, el del talante, pues no pasa nada. En Granada se ha llegado al extremo de no permitirles expresar su duelo por la muerte de un compañero. No se trataba ya de un acto de protesta, sino de duelo. La actitud desalmada, déspota y dictatorial de los tiránicos sociatas (o socialistos como los llama un amigo mío) llega hasta esos extremos de falta de tacto y sensibilidad.

Y mientras se habla tanto de las consecuencias negativas de la huelga, se habla poco o nada de lo que piden esas personas desesperadas por comer, simplemente por comer. Se está soltando el bulo de que piden un gas-oil más barato y que la subida del petróleo está detrás de todo. Eso es falso. Es cierto que la solicitud de un gasoil profesional más barato es una petición histórica del sector, pero no es la más importante en estos momentos. De todas formas, esa injusticia absurda que es el que no exista un gasoil profesional para el transporte lo pagamos todos los ciudadanos, no solo los transportistas, porque cuanto más caro es su gasoil, más se encarece el transporte, y más caros son los productos que consumimos TODOS. De hecho, abaratar el gasoil para el transporte sería una excelente medida para combatir la inflación, pero a costa de recaudar menos impuestos, lo que no parece gustarles a los del PSOE, que necesitan los impuestos para pagar con el dinero de la seguridad social las operaciones de cambio de sexo de los tansexuales. La principal petición de los autónomos es la des-liberalización del sector, para evitar así la competencia exagerada y crisis como la actual. Es decir, limitar el número de licencias (tarjetas de transporte). Pero el “dialogante” gobierno del PSOE se opone. Sí, ese gobierno que tanto alardea en época de elecciones de estar con el trabajador autónomo, les da ahora la espalda a los autónomos y se pone a negociar con las patronales de empresas del transporte, que no han convocado la huelga. La señorita Magdalena Álvarez, que tiene más chulería que un proxeneta, y la caterva de ineptos que tiene alrededor negocian la huelga con quienes no la han convocado, y dan de lado a los convocantes. Así de inútiles son quienes nos gobiernan. Empiezo a pensar que quizás el proceso de paz con ETA fracasó porque estos incompetentes del PSOE se equivocaron de grupo terrorista y negociaron con Hizbollab, confundiendo los Altos del Golán con Navarra.

Pero ya las caretas se están cayendo al suelo, porque ninguna mentira dura eternamente. Y si encima el Partido Popular se recicla y modera, haciéndose más centrista, e Izquierda Unida se recompone captando a los verdaderos izquierdistas, me consuela pensar que este gobierno, el peor en la historia de la actual democracia, tiene sus días contados, porque en las próximas elecciones, que ni siquiera se realizarán dentro de cuatro años, pues apostaría a que tendrán que adelantarlas, solo les van a votar los homosexuales y las feministas, que son los únicos ciudadanos por quienes se preocupan.

9 de junio de 2008

Dios es sólo el producto de nuestros miedos

Artículo publicado en El Escéptico Digital por César Cuenca Cáceres

La religiosidad es una racionalización, es decir, es la manera en la que nos mentimos a nosotros mismos o nos autoengañamos para proteger nuestra mente de una realidad que no podemos asumir. Como el hecho de que nuestra mente es un subproducto de una parte del funcionamiento cerebral.Se trata de un mecanismo de defensa psicológico sin el cual muchas personas vivirían su vida de manera traumática al no poder dotarla de sentido. Esta es la razón por la cual la formación y el conocimiento no son suficientes para evadir la necesidad de esta racionalización. El miedo es la base que mueve esta maquinaria de protección. El miedo a asumir nuestra objetiva finitud existencial; a reconocer que no somos la creación de nadie o que nuestro organismo no es mas que una maquinaria compleja producto de una muy larga evolución basada en la selección de las mejoras del azar. A partir de aquí no es difícil deducir que las personas religiosas lo son porque tienen miedo a la vida, a aceptar la realidad objetiva porque dicha realidad compromete su esquema mental del mundo, un esquema que protege su existencia más allá de la vida y le otorga un objetivo, y sin el cual su particular mundo se desmoronaría y perdería su sentido.Cuando esta racionalización se restringe al ámbito personal, todo se queda ahí y no implica ninguna otra consecuencia ni tiene mayor trascendencia. El problema radica en que al tratarse de una necesidad psicológica de protección, el autoengaño puede ser insuficiente para protegerse psicológicamente, pues uno mismo puede llegar a dudar de su propia creencia si los demás no la comparten y de ahí surge la necesidad de conseguir difundir el autoengaño a otras personas. Cuantas más personas compartan el mismo sistema de creencias mayor seguridad sentirán cada una de ellas en que su autoengaño es cierto y de esta forma, amparándose en su cualidad numérica, terminan haciendo verdad sus racionalizaciones consiguiendo la seguridad psicológica que necesitan sin tener que cuestionársela. Es así como consiguen dejar de percibir su autoengaño como tal para ser percibido como una verdad incuestionable, si bien, siempre se fundamenta en un dogma y no en evidencias. Si no fuera por lo común del mecanismo sería indistinguible de un trastorno delirante de naturaleza psicótica. Es ahí cuando la frase "es increíble lo que se parecen la estructura de la religiosidad a la de la locura" cobra todo su sentido.Por otra parte, cuanto mayor sea la necesidad de seguridad requerida por una persona, más proclive será al fanatismo y esto a su vez genera mayor necesidad de imponer sus creencias a los demás y a ser más intolerantes con quienes cuestionan sus ideas fanáticas. Esta intolerancia extrema a la divergencia de opinión es una reacción de defensa ante lo que ellos perciben como una amenaza, pues cualquiera que cuestione sus creencias pone en riesgo su propia estabilidad psicológica, lo que supone un riesgo que no pueden tolerar.Este mecanismo explica la mayoría de los conflictos religiosos que tantas vidas han costado.Muchas personas a lo largo de la historia han sido conscientes de este mecanismo de protección psicológica y ha sido utilizado inescrupulosamente para obtener dominio y control sobre la conducta de estas personas que son fácilmente manipuladas apelando a sus miedos. Las instituciones religiosas son el paradigma de esta empresa de la manipulación social que sigue vigente aún en nuestros días, pero también existen otras fórmulas que consiguen parecida manipulación basándose en los mismos principios. Astrólogos, curanderos, homeópatas, futurólogos y toda esta serie de pseudocientíficos son buen ejemplo de ello.Y es que, después de todo, la realidad sigue su curso a pesar de nuestras creencias...

23 de mayo de 2008

Falsedades sobre el conflicto Evolucionismo-Religión

En estas líneas no voy ha hablar sobre si tienen razón los evolucionistas o los creacionistas, ni exponer todos los argumentos que esgrimen unos y otros. Lo que pretendo es desmentir algunos supuestas causas del conflicto entre la teoría evolutiva de Darwin y la religión cristiana.

Primero: El falaz conflicto darwinismo-religión. La teoría darwinista en sí misma no es incompatible con la religión. La teoría darwinista ni asume ni precisa de la inexistencia de Dios para explicar el funcionamiento del mundo físico. Como todas las teorías de la ciencia moderna, se formula al margen de aspectos espirituales. Actualmente, tanto científicos como teólogos de prestigio consideran que religión y ciencia no son incompatibles (sino incluso complementarias). Mientras la religión se ocupa del espíritu, la ciencia se ocupa del cuerpo. La atribución a la teoría darwinista de un supuesto carácter anti-religioso obedece al hecho de que Darwin era ateo declarado. Ocurre lo mismo con el marxismo. Puesto que Marx era ateo declarado, los religiosos vieron su filosofía política como implícitamente anti-religiosa. Lejos de eso, el marxismo puede coexistir perfectamente con la religión, y de hecho, la teología de la liberación es una rama del cristianismo muy próxima al marxismo en su forma de pensar e interpretar los textos bíblicos. Del mismo modo, ínclitos teólogos del cristianismo, entre los que destaca Theilard de Chardin, han formulado teorías religiosas que incorporan la evolución en la concepción cristiana del mundo. Stephen J. Gould destaca que el Génesis describe un proceso de creación de los seres vivos que coincide en muchos aspectos con el proceso evolutivo descrito a posteriori por los evolucionistas. Y tanto Pío XII como Juan Pablo II emitieron epístolas admitiendo la teoría de la evolución como una teoría NO contraria a la fe cristiana.

Segundo: El falso dogmatismo científico. Los creacionistas se quejan de que los científicos no aceptan sus postulados porque son dogmáticos. Es cierto que muchos científicos son dogmáticos. Por ejemplo, el actual presidente de la Sociedad Española de Biología Evolutiva, quien fuera mi jefe durante ocho años, es una persona dogmática e intolerante, que considera el evolucionismo su religión, Darwin su profeta y “El Origen de las Especies” su particular Biblia. Pero la filosofía científica es en sí misma anti-dogmática, aunque haya pseudo-científicos que no alcanzan a comprenderla. Y de hecho es falso que la comunidad científica excluya deliberadamente a los creacionistas. Científicos del Instituto para el Estudio de la Creación (Institute for Creation Research) han publicado artículos sobre el tema en revistas tan prestigiosas como Nature. En cambio, los creacionistas sí son en general muy dogmáticos e intolerantes. Su visión proviene, no de una ciencia objetiva y metodológica, sino directamente de las ideologías integristas religiosas. He leído a muchos defensores del creacionismo, pues no se debe emitir un juicio de valor sobre un pensamiento sin conocerlo con exactitud. Sus argumentos suelen tener una base científica muy débil, suelen hablar de ramas de la ciencia que son ajenas a su preparación académica, y confunden casi siempre términos como “evolución”, “selección natural” y “darwinismo”, que no son sinónimos. La mayoría de estas personas muestran un desconocimiento abismal de la teoría evolutiva y de las ciencias biológicas, por lo que sus discursos quedan automáticamente anulados. La teoría de la evolución es quizás la teoría científica que más argumentos ha acumulado en su favor (precisamente por la controversia que genera), y la única respuesta de los creacionistas contra todos estos argumentos es que los evolucionistas “nos inventamos los datos”. Si esos son todos los argumentos que tienen para refutar las evidencias de la evolución, se trata de argumentos ofensivos y que se descalifican a sí mismos.

En conclusión: la teoría darwinista de la evolución, no solo es una teoría muy sólida en el mundo científico por las evidencias irrefutables que acumula, sino que además no choca en ningún momento con las ideas religiosas, como ya han demostrado varios teólogos y científicos.

Anécdotas de la Guardia Civil

En esta entrada voy a relatar algunas experiencias personales que he tenido con la Benemérita. Hablaría también de otros cuerpos policiales, pero los picoletos son con diferencia los que mejor conozco y con los que más me he relacionado.

La primera experiencia con esta gente se remonta a cuando era un niño. En aquel entonces mi padre era un humilde camionero autónomo. Luchaba cada día para que su familia tuviera pan, ajeno a una banda organizada de delincuentes que querían robárnoslo: La Guardia Civil. Estos señores, cuyos sueldos pagamos todos con nuestros impuestos, se dedicaron a acosarlo. Cada día lo paraban y le revisaban el camión de arriba a abajo; cualquier desperfecto, cualquier fallo, un exceso en la carga... Si encontraban algo, multa al canto, sino, pues ya le habían jodido un rato. Esto se repetía cada día en la ruta que hacía, y a veces era parado dos veces al día. No había que ser un lince para darse cuenta que ese exceso de celo no era normal, y mi padre se dirigió al superior de todos estos para exponerle la situación. El cabecilla de la banda, todo un oficial del Ejército Español, no se andó con cortapisas y le dijo: "Si usted se porta bien con la Guardia Civil, nosotros nos portaremos bien con usted". Y como lo que estaba en juego no era nada menos que el pan de sus hijos, pues tuvo que entrar al trapo y acoquinar. Esto podría ser solo un hecho aislado y anecdótico, si no fuese porque le ha ocurrido ya varias veces, en distintos lugares donde ha estado trabajando, con distintos agentes, y diferentes cabecillas. Vamos, que la extorsión no es una afición exclusiva de los pitufos de Coslada, y está muy extendida también entre los picoletos.

Se ha dicho siempre que los picoletos son unos franquistas. Nada más lejos de la verdad. Esta gente que no tiene ni nación, ni ideales, ni moral alguna, sirven al poder establecido, sea el que sea. Y en este mundo capitalista, el poder son los empresarios. Esto lo he visto con mis propios ojos. Mi padre ya no es un humilde autónomo, sino un próspero empresario, y doy fe de que cuando caga, no utiliza papel higiénico, sino que tiene a su disposición un picoleto para lamerle el culo y dejárselo reluciente. Sí, irónicamente, los mismos picoletos que le hacían la vida imposible cuando era humilde, ahora le invitan a sus fiestas, le dan palmaditas en la espalda y charlan con él amistosamente. Al novio de una amiga mía, que es también picoleto, le encanta blasonar de sus excelentes relaciones con los empresarios. Por cierto, el tipo es tan cretino que delante de mí se pone a presumir también de que en determinados comercios siempre le "invitan" y no le cobran la consumición. Será por su desbordante simpatía.

La catadura moral de esta gente es execrable. Uno esperaría encontrar en tales cuerpos ciudadanos modelos, entregados a España y a los españoles, deseosos de proteger al ciudadano en liza contra la delincuencia. ¡Ja! Hace tiempo me encontré con un ex-amigo mío de la infancia, de quien sabía que había entrado en el Cuerpo, y le felicité por tal hecho. El individuo, con aire de prepotencia, me dijo tranquilamente, como si fuese lo más normal del mundo: "Es genial ser Guardia Civil, porque le puedo meter un paquete a quien yo quiera". Y efectivamente este es el pensamiento de estas personas, macarras de barrio o de pueblo vestidos de uniforme, acomplejados a quienes el uniforme y lo que representa les queda grande. Si es que no se puede poner la zorra a guardar el gallinero. A cierto picoleto, el novio de mi amiga, le escuché comentar como aprovechaba las patrullas nocturnas para colarse en las obras y mangar azulejos que le hacían falta para una chapuza. Sí, no es broma, robando con el uniforme, el coche oficial y en estado de servicio. Él mismo insistió cierta vez en que bebiera alcohol, y pensando que mi negativa era porque tenía que conducir, me dijo: "No te preocupes, si conozco a todos los de tráfico de la zona, y les digo que te quiten la multa". Esto es práctica habitual de la que tengo muchas referencias de primera mano. Estos acomplejados con síndrome de césares, deciden a su libre albedrío quién es multado y quién no. Es algo que les encanta, porque en el fondo son unos muertos de hambre a quienes este tipo de cosas les hace sentirse importantes. Y luego está su afición por dar palos. Un día acompañé al cuartelillo a un primo mío interesado en entrar en el Cuerpo, para preguntarles a los agentes de allí. El que nos atendió le dijo que él estaba en antidisturbios, y que era lo que más “divertido” por eso de dar palos. Y lo soltó así, con una sonrisa en la cara, como el que habla del buen tiempo que hace en su tierra.

Y para qué vamos a hablar de su capacidad de trabajo. ¿Alguna vez han ido a poner una denuncia? Están allí, sentados, viendo la tele o de cháchara; y cuando les dices que quieres poner una denuncia, ni siquiera tienen la delicadeza de aguantarse un lacónico "¡pufff! Luego hay que verlos escribiendo en el teclado. A uno de cincuenta años se le puede pasar, pero que chavales de veinte años, recién salidos de la academia, escriban con dos dedos y a un ritmo soporífero, es simplemente vergonzoso. Tampoco se le ocurra nadie preguntarles cuestiones generales de legalidad, porque no suelen tener ni puñetera idea de las leyes que tienen que aplicar. Da la sensación de que en la academia lo único que les enseñan es a sacudirnos a los antisistema.

20 de mayo de 2008

Manifiesto a favor de un proceso constituyente por la Tercera República

Tomado de http://www.profesionalespcm.org/

(Mundo académico, de Universidad, cultural, científico, periodístico, sindical...y ciudadanos y ciudadanas en general)

Nos encontramos en un momento crucial en la historia de España. Una nueva generación, a la que no le tocó firmar una amnesia que dura ya tres décadas, empieza a recuperar la memoria y a plantear lo que entonces no estaba permitido.
Poco a poco, el cuestionamiento de una institución impuesta por el franquismo se hace cada vez más fuerte, a pesar de que nuevas leyes gubernamentales y nuevas decisiones judiciales intenten defender lo que cada vez es más indefendible. La República cobra actualidad y abandona poco a poco el rincón de las utopías para convertirse en una posibilidad cada vez más real.
Estamos convencidos de que los poderes fácticos consideran la República como un probable escenario a medio plazo, y sin duda apostarán por ésta en la medida que le permita mantener sus privilegios. Es por ello que consideramos imprescindible que la ciudadanía asuma el protagonismo en la lucha por la República y lidere un movimiento de regeneración política y social.
Nos manifestamos, por tanto, a favor de todas las iniciativas políticas y ciudadanas de carácter pacifico y democrático a favor de la República, mostrando nuestro apoyo a los Ayuntamientos y cargos públicos que desde el 26 de Julio de 2007 vienen sumándose, a través de sus plenos municipales, a la exigencia de un Proceso Constituyente, y llamamos a los representantes políticos, al mundo académico, científico, de la Universidad, periodístico, cultural, sindical... y a todos los ciudadanos y ciudadanas en general, a hacer suya dicha exigencia. Hacemos un llamamiento a la defensa de la inteligencia y convocamos al pueblo español a la defensa de unos valores que nos permitirán construir un país más libre, más fraternal, más justo y más democrático, que abrirá las puertas a todas las posibilidades creadoras de España en el porvenir.

Adhesiones al Manifiesto:
frenterepublicano@gmail.com
sec.segunda@parlamento-and.es

17 de mayo de 2008

Decálogo de los enemigos de España y del pueblo español

1.- El capitalismo. La burguesía es la fuente del actual sistema político capitalista, egoísta e injusto, causante de la mayor parte de los problemas de este país y del mundo. Son los causantes de las injusticias sociales, del hambre, de la inmigración, de la pobreza, de la pérdida del sentido patrio, de la pérdida de cultura e identidad. El sistema político capitalista es defendido por el Partido Popular (que de popular no tiene nada), representante de la burguesía conservadora neoliberal, y por el Partido Socialista Obrero Español (que ni es socialista, ni obrero, ni español), en representación de la burguesía socialdemócrata pseudoprogresista. Todos los que votan a estos partidos son, muchos sin saberlo, enemigos de España y del pueblo español. Y lo triste es que el grueso de sus votantes son trabajadores aburguesados y alienados. Los proletarios ignorantes sostienen con sus votos el mismo sistema que les somete y oprime. Solo la revolución anticapitalista puede acabar con este mal que azota nuestra sociedad.

2.- La banca. La banca controla todo el capital, y por tanto, la economía de la nación. No hay que olvidar, cada vez que anuncian con orgullo sus beneficios multi-millonarios, que esos beneficios los han conseguido robando a los trabajadores y empresarios de este país, que con tanto esfuerzo han pagado los intereses de los créditos otorgados por esa panda de usureros. La nacionalización de la banca es una necesidad imperante por bien de España y los españoles.

3.- Especuladores y explotadores. Aunque la mayoría de los empresarios y autónomos forman parte de la clase trabajadora, hay también empresarios que, lejos de crear productividad, se dedican a la especulación y la explotación de la clase obrera. Estos individuos no solo son unos ladrones que cuentan con la complacencia del Estado burgués capitalista, son además los causantes de la actual crisis económica. Esta basura no tendría cabida en un sistema socialista.

4.- La familia real. Aunque Juan Carlos de Borbón fue fundamental para el cambio político durante la transición de finales de los 70, la monarquía es un estamento anacrónico e inútil, un auténtico esperpento en una sociedad moderna del siglo XXI. Puesto que la democracia liberal burguesa ya está políticamente afianzada, el papel estabilizador de la monarquía ha quedado obsoleto, y ya nada justifica que los trabajadores tengamos que pagarles con el sudor de nuestra frente una vida de reyes a esa panda de parásitos endogámicos. La IIIª República de España es necesaria, no solo por cuestiones pragmáticas, sino también por una cuestión de dignidad nacional.

5.- El funcionariado apátrida y aburguesado. Los funcionarios públicos son la representación encarnada del Estado, y el Estado es el cuerpo de la Nación. Deberían ser, por tanto, personas honorables que sintieran especialmente su amor a la patria y su sacrificio por el pueblo. Lejos de eso, son en su mayoría vagos y déspotas, maquinaria de la burocracia burguesa que miran con desprecio a los trabajadores que pagan su sueldo y a quienes deberían servir. Son parásitos de la misma nación a la que deberían servir con denuedo. Y mención especial merecen las Fuerzas del Orden como parte del funcionariado público. Estos perros de presa sin patria ni ideología, lo mismo se mostraban serviles con Franco, como obedecen sumisos al actual gobierno del PSOE. A ellos les da igual quien sujeta su correa mientras el plato de comida esté lleno. Estos hombres y mujeres, que deberían ser una élite al servicio de España y del pueblo, son personas que carecen de honor y de orgullo, meros macarras con uniforme, al servicio del poder establecido. Está claro que el proceso de selección de los funcionarios debe ser de lo primero que se cambie en este país; y claro está que es necesario que se revise y evalúe su trabajo, despidiendo sin contemplaciones a quienes no actúen en rigor a su cometido, y encarcelando con dureza a quienes deshonren a España con comportamientos innobles.

6.- Separatistas. En un mundo en el que los visionarios han visto que la unión hace la fuerza, todavía hay en España personas que no ven más allá de sus narices y hablan de secesión. Son personas que no sienten a España y tergiversan la historia y el presente para justificar un nacionalismo excluyente con tintes insolidarios y racistas. Los nacionalistas vascos hablan de que su país está sometido (cuando son ellos los violentos), y los nacionalistas catalanes de que les robamos el dinero que producen (será el que producen los inmigrantes andaluces). Tener a esta gente en nuestro país es como en una barca de remos tener a dos necios que reman en dirección contraria. ¿Cómo puede avanzar así la nación? Es necesario acabar con estos nacionalismos sin sentido con una adecuada educación de las próximas generaciones, el respeto MUTUO de las distintas culturas que componen España, el rigor histórico, y la creación de un Estado Federal a imagen del Estado Alemán.

7.- Subsidiados y otros estafadores. El subsidio es la respuesta de la inoperante socialdemocracia ante la pobreza y las injusticias sociales. Mientras los trabajadores tenemos que pagar con sufrimiento la hipoteca, los gobiernos de los sociatas regalan casas a todos esos parásitos sociales. Mientras los proletarios tenemos que trabajar para pagar el pan cada día, los sociatas entregan subvenciones a muchas personas, en recompensa por su pereza y por su falta de patriotismo. Así levantan España los socialdemócratas: recompensando a los vagos apátridas y castigando a los trabajadores que intentan con su sudor levantar su país. La política de subvenciones y subsidios solo puede conducir a la exaltación de la vagancia y la mediocridad. Es necesario recompensar los méritos en lugar de los deméritos, y acabar con la pobreza generando puestos de trabajo y no parcheando el problema. A estos hay que sumar a quienes subsidian los propios trabajadores ignorantes: personajillos del mundo rosa, "profesionales" de la política y otros estafadores como videntes y curanderos. Todos esos parásitos sociales que no quieren trabajar por España y el bien del pueblo español, porque no sienten a su nación, que trabajen a pico y pala si quieren llevarse algo a la boca. (Obviamente, no incluyo aquí a personas con discapacidades que realmente necesitan una ayuda económica.)

8.- Delincuentes. Si bien aquél que roba un banco es perfectamente perdonable, porque quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón, no lo son esos pequeños chorizos que atacan a la clase trabajadora. Los progres argumentan que la vida les ha tratado mal, llevándoles a la delincuencia. Pero si eso es cierto, que se unan y hagan la revolución. Que focalicen su frustración sobre los causantes de su mal, y no que carguen contra los menos indicados, los trabajadores que con tanto esfuerzo se ganan el plato de comida. Las leyes irrisorias promovidas por los socialdemócratas sólo podían contribuir a incrementar la delincuencia, como está pasando en nuestra nación, donde cada vez hay más hurtos, asesinatos y violaciones. El colmo es tal que del resto del mundo se están viniendo aquí para delinquir, aprovechando la indefensión de los españoles con este gobierno de inútiles. Es necesario atajar el problema de raíz y endurecer las leyes. No solo basta con políticas de reinserción y educación, el castigo debe ser de tal magnitud que a nadie le resulte rentable delinquir.

9.- El Imperio Yanki. Los Estados Unidos de América no sólo nos está colonizando, provocando la aculturación de nuestra gente. No hay que olvidar que hay bases militares yankis en el propio suelo patrio. Y esto lo permitió Franquito, quien tanto alardeaba de patriota. ¿Cómo se podían llamar nacionales los seguidores de ese energúmeno? Y el propio Aznar, que tanto combate a los nacionalismos periféricos en pos de España, tampoco dudó en arrodillarse y hacer con Bush lo que Lewinsky hacía con Clinton. Es necesario que en el poder haya de una vez un gobernante que de veras ame nuestra milenaria nación y no dude en expulsar a los invasores del otro lado del Atlántico, aunque nos cueste otra guerra como la de 1898. Más vale ser derrotado con orgullo y honor, que rendirse sin pelear y arrodillarse ante el enemigo.
10.- La Iglesia Católica. Centenaria enemiga de España y del pueblo español, la Iglesia es otro parásito más que llevamos soportando demasiado tiempo. Siempre más preocupados por lo económico que por lo moral, no han dudado en enfrentarse a los gobiernos españoles, no para defender al pueblo o la nación, sino para defender sus bolsillos. Que cambien los curas el crucifijo por el pico y la pala. En pos del progreso, es necesario acabar con el intervencionismo de la Iglesia, anacrónica y separada de la realidad, en los asuntos que sólo corresponden al pueblo. Los curas que se ocupen del mundo espiritual privado de cada persona, y no metan sus avariciosas narices en la vida pública de una nación cada vez más laica.

16 de mayo de 2008

Inmigrante pobre, inmigrante rico

Ahora que se avecina una crisis importante, que llevará a muchos trabajadores al paro, se empiezan a escuchar voces en contra de los inmigrantes, así como “emotivas” voces de lástima por su situación. (Que curioso que los “progres” sientan más que los inmigrantes se van a ir al paro, que el que los españoles también se van a ir al paro). La inmigración de pobres es un problema provocado por el injusto sistema capitalista burgués, y no sería por tanto lícito culparlos de la situación de incremento del paro que se avecina. Son personas que solo intentan sobrevivir, y son también victimas del egoísmo de la burguesía. Eso no quiere decir que tengamos que sacrificarnos por ellos. Si ya no hay trabajo para todos, lo normal es que se regresen a sus países. Y si en sus países la situación es muy precaria, pues que hagan la revolución. No es nuestro problema (nosotros tenemos pendiente la nuestra). Como dijo Kropotkin, la libertad no se da, se toma. Y debo confesar que siento cierta simpatía por los inmigrantes. Cuando pienso en el subsahariano que ha arriesgado su vida cruzando un desierto hostil, pasando calor, frío y hambre, enfrentándose a la tiránica policía marroquí, y a la no menos tiránica policía española, solo para tener un trabajo mísero, frente al niñato español aburguesado que no quiere trabajar y que no siente a España, la verdad es que creo que sería más justo darle el trabajo al subsahariano. Pero eso es otro problema, el de la juventud actual. La nación entera no puede ser una ONG, y creo, con dolor, que es hora de que buena parte de los inmigrantes regresen a sus países.

Deliberadamente el título habla de inmigrantes pobres e inmigrantes ricos, porque la inmigración que viene de países menos desarrollados no es la única que soporta España. Hay otra inmigración que es todavía peor: la que viene del norte, la de los inmigrantes ricos. Esta gente, ingleses y alemanes la mayoría, están poco a poco comprando todo el país. Y tampoco se integran en nuestra sociedad. Crean su propia sub-sociedad dentro de España, vetada a los españoles. Quieren vivir en España, pero sin mezclarse con nosotros. Y estos no están aquí por necesidad, ni arriesgando sus vidas; están aquí por capricho, y tienen buena parte de culpa del encarecimiento de los precios. Sí, los burgueses se benefician del dinero que estos inmigrantes traen, ¿pero qué pasa con los trabajadores? Porque el sueldo en España sigue muy por debajo del que hay en el resto de Europa. España no debe ser para los españoles, España debe ser para quienes la amen, hayan nacido donde hayan nacido; y aunque he conocido a muchos “guiris” que realmente aman España, la mayoría sólo aman su sol, sus paisajes y sus precios asequibles.

Bravo, Berlusconi

Berlusconi parece que va a tener el valor de hacer lo que todos quieren hacer, pero nadie se atreve por temor a ser tachado de racista o xenófobo. De hecho, los demagogos de la izquierda ya lo están acusando de eso mismo, cuando Berlusconi se limita a dar una respuesta pragmática a un problema que tiene que soportar la población, y que en España es aún más acuciante. Ese problema no es la inmigración. Los inmigrantes que vienen a trabajar siempre serán bienvenidos allí donde haya trabajo para ellos. El problema son los inmigrantes que vienen a robar y a mendigar; y la inmensa mayoría responden a un perfil simple: gitanos rumanos (con todas las letras). El problema, de hecho, no son los rumanos, pues los rumanos no gitanos son incluso unos trabajadores muy cotizados. El problema, en España, lo podemos simplificar más: gitanos. Porque, seamos realistas, la mayoría de los gitanos rumanos hacen en España lo mismo que una importante proporción de los gitanos españoles: robar y mendigar. Deliberadamente he usado las palabras “mayoría” y “proporción”, pues son muchas las excepciones dentro de esta etnia, y sería injusto criminalizar a una sola persona por el comportamiento generalizado de la etnia a la que pertenece. El problema de esta etnia es que son unos apátridas con una cultura anclada en el medievo, que no se consideran parte de España ni de Europa, que llevan quinientos años aquí y no han sido capaces de integrarse, que no respetan las leyes del país en el que viven, y que ellos mismos se consideran invasores y extranjeros y actúan como tales, como parásitos sociales, intentando robar a los trabajadores españoles lo que con tanto sudor ganan en el tajo. Con que haya una excepción, y en este caso hay muchas, es suficiente para no criminalizarlos a todos, pero debe atajarse el problema con los que vienen de fuera, y expulsarlos es la forma más racional de hacerlo. Y debe abrirse también una reflexión sobre el problema que representan los que son de aquí. Afroamericanos y latinos cada vez están más integrados en una sociedad mucho más racista como es la estadounidense, ¿por qué entonces los gitanos no se integran en la sociedad española?

Addenda: Sobra decir que nada de esto justifica la violencia contra estas personas, como ya ha pasado en Nápoles, y que ha sido condenada por el gobierno italiano.

14 de mayo de 2008

La policía española

No digo nada, porque ese genio que es Manel Fontdevila ya expresa con un dibujo lo que yo pienso sobre las fuerzas del orden en este país:

Dibujo de Manel Fontdevila. Tomado de www.publico.es.

6 de mayo de 2008

Nacionalismo y patriotismo

Algunos necios disfrazados con la túnica del "pseudo-progresismo", que no les deja ver, argumentan que todos los humanos somos iguales. Cualquiera con ojos y dos dedos de frente puede ver que todos los humanos NO somos iguales. Es obvio que TODOS los seres humanos debemos tener los mismos derechos, deberes y oportunidades, aunque no seamos iguales. (Pero lamentablemente esto no es así, y buena parte de culpa la tienen esos mismos burgueses "progresistas" que se llenan la boca con la palabra igualdad.) Cada grupo de personas tiene su propio bagaje histórico y cultural que le hace diferente y único. Este bagaje da lugar a las naciones, conjuntos de personas con un mismo origen étnico y que comparten una misma cultura e historia. Todos los humanos tienen el deber de conocer su propia cultura e historia, sentirse orgullosos de ella, y trabajar con denuedo para solventar aquellos puntos oscuros que en su historia y cultura pueda haber, haciendo así más grande su propia nación. Porque la nación es lo que nos da nuestra identidad en el mundo. El amor a la patria es lo que se llama nacionalismo o patriotismo. No obstante, de ambos conceptos se han hecho usos indebidos, lo que ha llevado, especialmente en el ámbito de izquierdas, a considerarlos peyorativos.
El problema del vocablo "nacionalismo" es el uso demagógico que le han dado grupos xenófobos a lo largo de la historia. El nacionalismo ha sido usado por muchos para justificar el imperialismo. Pero nacionalismo no necesariamente debe implicar imperialismo ni nacionalismo excluyente, fruto ambos de la falta de respeto a las demás naciones. Todas las naciones merecen respeto y derecho a existir, y nadie es mejor que nadie solo por pertenecer a esta o aquella nación. Esto es lo que puede entenderse como internacionalismo. El internacionalismo no debe ser la falta de nacionalismo, sino el comprender que todos debemos tener los mismos derechos y deberes independientemente de nuestra nación, y que todos, al final, somos hermanos. No debe confundirse el internacionalismo con aquéllos que pierden de vista su nación y se convierten en apátridas. Esto ocurre fruto de la ignorancia, y son personas que no tienen por tanto nada por lo que luchar, y suelen convertirse en parásitos dentro del país en el que se encuentren, ya que no se sienten parte de esa nación. Un ejemplo en España es la etnia gitana. En su mayoría no se sienten parte de esta nación, a pesar de llevar 500 años aquí, y por eso la mayoría de ellos no se esfuerzan por engrandecer España (bien es cierto que el resto de los españoles, aburguesados como están, tampoco hacen gran cosa por nuestra patria).
El patriotismo ha sido con frecuencia invocado ladinamente por los estamentos del poder, en especial reyes y dictadores, para que el pueblo muera defendiendo sus coronas. Un ejemplo es el 2 de Mayo, en el que tantos valientes patriotas españoles murieron, no por su propia libertad, sino por defender la corona borbónica del yugo francés. El patriotismo no es dar la vida por el déspota de turno, sino dar la vida por toda la nación, su historia, su cultura, su tierra y sus gentes. Y pocas cosas hay más oprobiosas que, en caso de necesidad, escurrir el bulto y abandonar a la patria que nos ha hecho lo que somos. Mencionar aquí al señor Aznar, quien se llenaba la boca con su amor a España, y luego nos convirtió en meros siervos del imperio yanki.
Yo me considero un patriota, y supongo que por extensión, soy nacionalista. Pero me manejo en lo que llamo el Nacionalismo Jerarquizado. Este concepto es muy sencillo. Mi nación primaria es Granada, ya que como granadino soy fruto de una cultura y una historia única que no comparto con mis vecinos castellanos, murcianos o andaluces. Pero también hay una historia y una cultura común que comparto con el resto de los españoles, y por eso jamás comprendería una Granada cercenada de España. España es también mi patria, porque ella ha contribuido en buena medida a lo que soy. Y más aún, España forma parte de la historia y la cultura de Europa, de manera que Europa también es mi nación. Por mis venas íberas corre sangre celta, romana y germana, que son los padres de Europa. Y hermanos míos son los pueblos árabes y latinoamericanos, aunque yo no pertenezca a ellos, pues mi historia y cultura llega un momento en que se separa de la suya. Y por último, todos los trabajadores del mundo, independientemente de nuestra raza, religión o nacionalidad, somos hermanos, y debemos estar unidos contra el enemigo común: la burguesía capitalista e injusta.

4 de mayo de 2008

Historia de la bandera

Las banderas parecen tener su origen en Oriente Próximo, y se introdujeron en España por los musulmanes, adoptándolas posteriormente los cruzados, quienes las extendieron por Europa. Cada rey y señor feudal tenía entonces su propia bandera, símbolo de su linaje. Quizás, la primera bandera genuinamente española fue la de los Reyes Católicos, que mezclaba la señera de Aragón con los estandartes de Castilla, León y Sicilia-Nápoles. El origen de la señera es poco conocido, y parece estar relacionado con los colores usados entonces por el Vaticano. La leyenda lo atribuye al conde godo Wifredo el Velloso, quien apoyó al rey francés Carlos II, el Calvo, en una batalla contra los normandos o contra el avance de los sarracenos, según las fuentes consultadas (independientemente del carácter legendario, parece cierto que Wifredo murió en guerra contra los musulmanes). En cualquier caso, Wifredo quedó herido de muerte, y Carlos el Calvo le honró con un escudo pintado en oro, sobre el que Wifredo restregó sus dedos ensangrentados (menos el pulgar), dando lugar a las cuatro barras de gules sobre fondo gualdo propios de la señera. Este símbolo se usa en Aragón y en las regiones españolas, italianas, francesas y andorranas que estuvieron bajo dominio de la Corona aragonesa. El estandarte siciliano, de hecho, incluye la señera junto con un águila. El estandarte de Castilla tan sólo incluye un castillo dorado sobre fondo de gules, y el de León, un león púrpura sobre fondo de plata. A estos símbolos se añade el blasón de Granada a partir de su conquista en 1492. Los posteriores reyes de España modificaron este estandarte incorporando los símbolos de sus respectivos linajes. En cualquier caso, el blasón de los Reyes Católicos no dio lugar a la bandera nacional, pero sí fue el origen del escudo de España.

Estandarte de los Reyes Católicos

Fue Carlos III quien, en 1785, decidió crear una bandera propia de España para la Marina, que permitiera el fácil y rápido reconocimiento de la nacionalidad española de los bajeles que la portaban. Se impelió entonces un concurso público en el que se presentaron 13 modelos de banderas, eligiendo Carlos III dos, una para los buques de guerra y otra para los mercantes. El hecho de que Carlos III eligiera las banderas roji-gualdas obedece, muy probablemente, a su origen napolitano. Nápoles perteneció a la Corona de Aragón y su pabellón está relacionado con la señera. Así pues, irónicamente, la bandera española es una versión de la señera catalana. En 1843, Isabel II emite un Decreto por el que convierte el pabellón propio de los buques de guerra en la bandera nacional de España.



Bandera de la marina mercante (1785-1927)


La primera bandera nacional de España

La bandera elegida arbitrariamente por Carlos III, y nombrada nacional por Isabel II, seguiría siendo la representante de la nación española hasta 1931. Con el advenimiento de la IIª República se decide sustituir el pabellón nacional. Los motivos son varios. Primero, que la bandera roji-gualda no deja de ser un mero capricho de un monarca y su biznieta. Segundo, que los colores de la bandera no representan a toda España, sino sólo a las regiones de Aragón, Cataluña, Valencia y Baleares. Además, se quería una bandera tricolor en representación de la bandera revolucionaria francesa. Aunque hoy en día la bandera republicana se considera un símbolo izquierdista, la verdad es que se eligió bajo el gobierno de la derecha republicana, y no incorpora ningún símbolo propio de la izquierda. El color morado o púrpura de la barra inferior representa el color de Castilla y León, con lo que los colores de Castilla, León y Aragón están representados por esta bandera. En realidad, esta bandera podría ser también monárquica, ya que no hay ningún motivo para relacionar sus colores con el republicanismo, salvo el hecho de que fue durante la Segunda República cuando se tuvo en consideración que la bandera nacional representara a toda España. Es un error relacionar el color morado de la bandera con la izquierda, a parte de por lo que se ha explicado, porque la bandera morada es un símbolo de los liberales, que, aunque progresistas y demócratas, son de derechas.


Bandera de la IIª República de España

3 de mayo de 2008

2 de Mayo: ¿independencia para quién?

En estos días que se celebra la Guerra de Independencia estaría bien detenerse para meditar sobre la misma, y es importante hacerse una pregunta: ¿quienes se independizaron de quienes?. En el año 1808, Napoleón Bonaparte impuso como rey de España a su hermano José, quien reinó con el nombre de José I. El dominio francés en España se consiguió por malas artes por parte de Napoleón, quien instaló sus tropas en nuestro país con el objetivo de que ambas naciones invadieran conjuntamente Portugal, histórico aliado de Inglaterra (lo que sin duda le ha valido su independencia de España). Pero Napoleón engañó a todo el mundo y aprovechó la coyuntura para posicionar tácticamente a sus tropas y controlar España sin oposición. Explicar en mayor detalle esta compleja guerra sería tedioso, y trataré de comentar sus implicaciones lo más breve y exactamente posible.

(1) La Guerra de Independencia fue tan solo parte de las Guerras Napoleónicas entre Francia e Inglaterra por el control de Europa. Así pues, España fue de nuevo un tablero de ajedrez, esta vez entre franceses e ingleses, como dos mil años antes lo fue entre romanos y cartagineses.

(2) A pesar del orgullo patrio, fueron realmente los ingleses quienes expulsaron a los franceses de España, por muy romántico que quede esa imagen del sufrido y esforzado español armado con cuchillos degollando mamelucos que iban a caballo, con espadas y pistolas. Debemos, por tanto, nuestra independencia a Inglaterra, y Gibraltar se me antoja un coste pequeño para tal hecho. Hay que considerar que después de la guerra los ingleses podían haber hecho lo mismo que los franceses, y quedarse aquí, dando lugar a una verdadera guerra de independencia de desgaste, larga y sangrienta.

(3) Una clave importante de tal beligerancia es que, por primera vez, surgió el sentimiento de una nación española. Nótese que la actual España está formada por múltiples nacionalidades con su propia historia y cultura, y que hasta 1833 cada reino que conforma España mantenía su categoría de reino. Es decir, hasta 1833 no existe verdaderamente el Reino de España, sino que España era un conjunto de reinos dispares.

El resultado primero de este conflicto fue la sustitución en el trono de José I por Fernando VII. Juzgar el breve y convulso reinado de José I es difícil, pero pareció un rey bastante preocupado por la modernización de España. En contraposición, juzgar a Fernando VII es fácil: se trata del mayor tirano que ha gobernado España desde su forja el 19 de octubre de 1469, junto con Franco. El pueblo español no sólo no consiguió ninguna independencia, sino que perdió, puesto que Fernando VII se encargó especialmente de perseguir a liberales, demócratas, socialistas, y cualquiera que pusiera en tela de juicio su monarquía absolutista. El reinado de Fernando VII supuso un grave freno al progreso de España, y contribuyó decididamente al estancamiento de nuestra nación. Por no mencionar que fue el causante de las Guerras Carlistas. En definitiva, un hombre que solo nos ha traído desgracia, división entre los españoles, guerras, fusilamientos, retroceso, falta de libertades, etcétera.

Hay que tener en cuenta, además, que Napoleón Bonaparte respetó la nacionalidad española al colocar a un rey de España. Por tanto, España nunca fue "conquistada" por Francia, sino que Francia intervino en la política española imponiendo un sistema de gobierno determinado. Una situación muy similar a la de Estados Unidos en Irak. Irak sigue existiendo como nación y no es conquistado por EE.UU., pero los yankis han sustituido a un gobernante "rebelde" por uno servil. Es más, no olvidemos que los Borbones son de origen francés, y que el último rey genuinamente español fue Fernando el Católico.

Por eso en estos días creo que no hay nada que celebrar. El pueblo español actuó como un valiente luchando contra los invasores franceses, pero el resultado no pudo ser más desfavorable. Lejos de conseguir la independencia, España se sumió más aún en la subyugación monárquica. Y hay que tener muy presente que tal conflicto no fue una guerra de independencia, sino una guerra entre dos familias francesas, Borbón versus Bonaparte, por el control de España, y de dos países, Francia versus Inglaterra, por el control de Europa.

27 de abril de 2008

¿Para qué sirve el ejército español?

El pasado año 2007, 8.052.758.140.000 € del presupuesto del Estado se destinaron a Defensa (según la página de tal Ministerio). Sobra decir que ese dinero sale del bolsillo de todos los españoles, y cabe esperar que tengamos entonces un Ejército al servicio de la ciudadanía. Pero lejos de ser así, en los últimos días se ha vuelto a poner de manifiesto la indefensión de los españoles en el extranjero, esta vez en las aguas de Somalia. Y no es éste el hecho más grave que ha acontecido a un pesquero español. Han tiroteado a nuestros pesqueros en aguas del Sáhara, de Argelia, e incluso de Portugal, y amenazaron con hacerlo los canadienses en aguas libres internacionales. ¿Dónde estaba la Armada en todos estos casos? Quizás llevando medicinas a Sudamérica.

Esta bien ayudar a los demás, pero no a costa de nuestra propia seguridad. El Ejército NO es una ONG. Se trata de hombres y mujeres entrenados y pertrechados con nuestros impuestos para, supuestamente, defendernos de agresiones, en especial procedentes del exterior. Pero si echamos una mirada atrás, ¿cuándo fue la última vez que el Ejército español tomó partido para defender a los ciudadanos que pagan sus sueldos? Quizás me falle la memoria, pero intentando recordar he tenido que remontarme al 19 de septiembre de 1868, cuando el vicealmirante Topete se sublevó contra el gobierno de Isabel II en pos de la soberanía popular. Desde entonces, el Ejército español, poco proclive en defender a los españoles de sus agresores externos, lo ha sido mucho en defender a los estamentos del poder establecido de las ansias de libertad de la ciudadanía. Desde aquella fecha, en el Ejército español sólo destacan, para su vergüenza, personajes como Pavía, Franco o Tejero, entre otros muchos, que lejos de defender a los españoles, nos atacaron, usando contra nosotros las armas pagadas con nuestros propios impuestos. Y dentro del Ejército español siempre ha destacado la Benemérita, que más bien podría llamarse la Ominosa, por la cantidad de veces que ha atentado contra las libertades civiles y la misma vida de los españoles.

La derecha reaccionaria ha querido siempre un Ejército al servicio del poder, no para invadir a otros pueblos, ni defendernos de otras naciones, sino para oprimir y represaliar al pueblo español. Los socialdemócratas, haciendo gala de su inoperancia, sólo han sabido transformar este Ejército represor, no en un Ejército popular, si no en una caricatura, que ni es un Ejército, ni es una ONG, ni justo lo contrario. Unos y otros han echado a perder este Ejército, glorificado por la Historia, por no tratarlo como lo que debe ser: un Ejército de españoles, al servicio del pueblo y de España, para defendernos de los enemigos que nos amenacen, y hacer valer el respeto a nuestra milenaria nación.

24 de abril de 2008

Breve historia del Tíbet

El Tíbet es una comunidad autónoma de la República Popular China. Como otras muchas naciones asiáticas, el Tíbet ha sido muy reacio al aperturismo hacia las naciones extranjeras, en especial las occidentales. Históricamente era una región más o menos autónoma, frecuentemente bajo el vasallaje de los mongoles. A partir del siglo XVI el gobierno tibetano lo ejercía el Dalai Lama. En el siglo XVIII fue invadido por China, aunque siempre ha mantenido cierta autonomía. El Tíbet recuperó su plena independencia en 1911, aprovechando la guerra civil de China. En 1950, China invade por última vez el Tíbet. Hasta esta fecha (1950), el Tíbet ha sido siempre un país anclado en el medievo, con un sistema económico de tipo feudal, lleno de siervos, ajeno a los progresos tecnológicos que se producían en el resto del mundo, subyugado al clero budista, y donde las libertades civiles brillaban por su ausencia. La invasión china sustituyó la dictadura religiosa budista por una dictadura pseudocomunista maoísta, y trajo consigo una apertura al mundo del Tíbet, y una mejora considerable en las condiciones de vida de los tibetanos, si bien sus libertados civiles ni mejoraron, ni empeoraron.

En los últimos años se viene ejerciendo desde las sombras una corriente de opinión pro-Tíbet que ha llevado a muchos occidentales cortos de entendederas a sentirse sumamente solidarios con el problema tibetano. Esto, que se ha exacervado en los últimos meses, me lleva a hacerme varias preguntas:

Primero: ¿Merece el Tíbet la independencia de China? Mi opinión es que sí. Todos los pueblos deben tener el derecho a la autodeterminación, como parte de su libertad. Además, históricamente el Tíbet no participa en la forja de la nación china, si no que ha sido sometido por el imperialismo chino (o mongol, o incluso británico).

Segundo: ¿Son los ciudadanos tibetanos víctimas de China? Mi opinión es que no. Los tibetanos le deben a China el que ya no sean un país medieval con un sistema feudal. La China Popular les ha llevado a los tibetanos el progreso, la tecnología, y el resto del mundo. Por otro lado, los tibetanos no se encuentran más represaliados por parte de China que el resto de los ciudadanos chinos.

Tercero: ¿Por qué los occidentales se solidarizan tanto con este país? La razón creo que es doble. Por un lado, la simpatía natural hacia los "pacifistas" monjes budistas. Pero la mayor razón creo que es económica. China es actualmente una gran amenaza para la economía occidental, y de seguir el ritmo de progreso que tiene actualmente (especialmente tras el aperturismo económico coincidiendo con la recuperación de Hong Kong), pronto será la primera potencia económica del mundo. Así pues, los occidentales utilizan el Tíbet como un arma contra la amenaza económica China. El hecho de que China sea una dictadura que no respeta las libertades civiles no es en sí un problema para la hipocresía occidental, aunque con frecuencia es otra arma utilizada ladinamente. Dictaduras probablemente más crueles con los ciudadanos como la de Arabia Saudí no son condenadas, ya que se trata de aliados económicos.

Dejo para finalizar una última reflexión: ¿Por qué esta ola de solidaridad hacia el Tíbet, mientras se ignora sistemáticamente el sufrimiento de otros pueblos invadidos, víctimas de represiones mucho más crueles, como es el caso de kurdos o saharauis? Kurdos y saharauis son oprimidos, respectivamente, por Turquía y Marruecos, que lejos de ser rivales económicos, son aliados de Occidente en la OTAN.

23 de abril de 2008

ZP

El otro día me di cuenta de que somos "afortunados" de tener como presidente a Zapatero. No solo porque la alternativa es Rajoy, sino porque echando un vistazo al mundo entero, esta época no destacará en la historia precisamente por sus mandatarios. En Francia manda el púber Sarkozy, en Italia el casquivano Berlusconi, en Estados Unidos el belicista Bush, en Polonia los homófobos gemelos Kaczyński, y en Rusia el dictatorial Putin. Visto lo visto, podemos incluso estar contentos con los políticos que tenemos en España, aunque suene a chiste.

Políticos respetables

Me acabo de dar cuenta de que los dos políticos que más respeto en España son Otegui y Fraga. No comparto casi nada sus ideologías, pero eso no es óbice para que merezcan mi respeto. Los respeto a ambos porque son los políticos más sinceros que hay en este país. Siempre dicen lo que piensan, despreocupados de los resultados electorales o de sus carreras políticas. Sí, en un sistema donde los políticos mienten en once de cada diez palabras que pronuncian, estos incalificables se merecen el mayor de los respetos.

22 de abril de 2008

Aire de cambios en Paraguay: el cristianismo más puro al poder

Después de 61 años de gobierno de la derecha (sí, 61 años), llega un necesario cambio a Paraguay. (Uribe debe estar preocupado; este lacayo del Imperio Yanki está cada vez más aislado en Latinoamérica.) Fernando Lugo, el nuevo presidente de Paraguay, era arzobisto de la Iglesia Católica (tuvo que renunciar para poder participar en política), y es afín al socialismo y a la teología de la liberación.

Cada cierto tiempo, asqueado por la posición política que adopta la Iglesia en España, renacen en mí profundos sentimientos de animadversión contra los católicos. Pero esos sentimientos obedecen a una visión sesgada del catolicismo. No todo el pensamiento religioso cristiano lo marca Ratzinger, ni todos los sacerdotes son como Rouco Varela; y es de recibo darle al César lo que es del César. Porque, aunque no comparta la ideología humanista cristiana y sea ateo, reconozco mi admiración por la capacidad de sacrificio y entrega de los sacerdotes de la teología de la liberación, y el valor que han demostrado a lo largo de la historia.

La teología de la liberación es una doctrina cristiana que no tiene nada de particular. Su ideología se puede resumir, para no entrar en demasiados detalles, en que la Iglesia debe estar siempre del lado de los pobres, y luchar contra las injusticias sociales. No es nada nuevo, esto mismo ya lo dijo Jesús Cristo hace más de dos mil años, pero la mayoría de los cristianos actuales parecen haberlo olvidado. La teología de la liberación guarda cierta relación con ideas marxistas o libertarias, pero no deriva de estas ideas, sino que se limita a recuperar la esencia del cristianismo original. Por supuesto, esta posición, cercana a las ideas socialistas no sienta muy bien en la corriente oficialista del Vaticano, como ya dejó claro Juan Pablo II. Recientemente, mi paisano José María Castillo, uno de los más importantes pensadores cristianos del siglo XX, abandonó la Compañía de Jesús harto de las presiones a las que estaba sometido. Leer las opiniones de este gran hombre debería ser algo sumamente reconfortante para los cristianos, ya que Castillo plantea una filosofía más pragmática y próxima al pueblo y sus necesidades por parte de la Iglesia.

Fernando Lugo ya ha recibido amenazas de muerte. Y tiene motivos para temer por su vida. No es corta la lista de sacerdotes próximos a la teología de la liberación que han sido asesinados, entre quienes destaca el arzobispo Romero. Ojalá la derecha reaccionaria paraguaya le deje gobernar lo suficiente para paliar en la medida de lo posible el sufrimiento de sus conciudadanos.

21 de abril de 2008

Santiago Carrillo: ¿viejo chocho o traidor sin escrúpulos?

Santiago Carrillo vuelve a cargar contra la izquierda, precisamente en la presentación de un libro sobre Dolores Ibárruri. Sin duda, no hay peor enemigo que el que se tiene en casa. Entre las memeces que ha comentado afirma que "es necesario la construcción de un partido a la izquierda del PSOE que apoye a éste en su lucha contra la derecha".

Primero: un partido a la izquierda del PSOE ya existe desde hace tiempo, se llama Izquierda Unida.

Segundo: para qué queremos un partido de izquierdas que sea servil al PSOE y lo apoye sin compromisos. Para eso, directamente que los votantes de izquierdas le voten al PSOE.

En España lo único que es necesario para que la izquierda resurja es cambiar la ley electoral. Cambiando el sistema actual de circunscripciones, los partidos nacionalistas no se verían perjudicados, y la izquierda estaría justamente representada, como expuse en un anterior artículo. Además, si se estableciera un sistema de doble vuelta para elegir al presidente del gobierno (similar al sistema francés), Izquierda Unida recuperaría todos los votantes de izquierdas que le votan al PSOE, aguantándose las arcadas, solo para que no gane la derecha. En tal caso, en la primera ronda votarían a IU, y en la segunda, al candidato del PSOE.

Y no olvidemos que si hoy en día la izquierda en nuestro país está de capa caída, buena culpa la tiene el señor Carrillo, el carnicero de Paracuellos, que aún sigue dolido porque no le dejaron en el PCE imponer un régimen en el que él fuera el Stalin español.

19 de abril de 2008

Discrimación política en España

Desde hace tiempo, Izquierda Unida viene denunciando la injusticia del actual sistema electoral, basado en circunscripciones, que la discrimina. El actual sistema provoca que el número de votos que recibe un partido no se corresponda exactamente con el número de escaños que obtiene. Izquierda Unida es el ejemplo más claro, pero hay otros casos, como UPyD, que también ha sido discriminado por el sistema, o la situación de Coalición Andalucista, que, recibiendo más votos que NA-BAI, no ha conseguido ningún escaño, mientras que esta última formación sí.

Varios partidos e instituciones están planteando diversos modelos que solucionen este problema, aunque bastaría con sustituir el sistema actual de circunscripciones por uno en el que sólo hubiera una circunscripción: España. Aquí se compara lo que ocurriría si se aplicara tal sistema electoral con lo que ha ocurrido en las últimas elecciones. Comparando el número de escaños obtenidos por el sistema actual con los que se obtendrían de aplicar una única circunscripción, puede verse que los grandes partidos, PSOE y PP, son los grandes beneficiarios del actual sistema, ganando 8 y 6 escaños respectivamente, en relación a los que les correspondería por número de votos. La gran perjudicada es IU, que pierde 12 escaños con respecto a los que debería tener, pero también UPyD, que sólo tiene 1 escaño, cuando le corresponderían 4 por número de votos. En contra de lo que podría pensarse, los partidos nacionalistas no sufrirían una importante merma por un cambio del sistema. PNV y NA-BAI perderían escaños, pero BNG y ERC ganarían.




Este problema no es sólo una cuestión funcional del actual sistema electoral. Existe, inherente a él, una discriminación hacia los votantes de las formaciones perjudicadas, y merma la libertad política de España, al favorecer el bipartidismo. En la siguiente gráfica puede verse el número de votos que le cuesta a cada partido un escaño, en comparación con los que debería costarle si hubiese un sistema justo. Puede verse, de nuevo, que IU necesita casi medio millón de votantes por escaño, y UPyD casi 300.000 votantes, mientras que lo lógico, en función del número de votantes y del número de escaños disponibles, es que cada escaño valga unos 70.000 votos. Estos dos partidos, y por extensión sus votantes, son claramente discriminados por el actual sistema electoral. En el caso de aplicar un sistema electoral justo, cada escaño valdría unos 70.000 votos, independientemente del partido del que se tratase.


En pos de una democracia más democrática y justa, el actual sistema electoral debe ser cambiado. Mientras no sea así, PSOE y PP, los grandes beneficiados, estarán dando un golpe de Estado democrático, y bajo ningún concepto puede afirmarse que el congreso representa a todos los españoles. A unos los representa más que a otros.

18 de abril de 2008

¡Mujeres en el ejército español!

La derecha más reaccionaria de este país ha respondido con acritud al nombramiento de Carme Chacón como ministra de defensa. Este nombramiento a mí tampoco me ha gustado, no porque sea mujer, esté embarazada, ni mucho menos porque sea catalana, argumentos en su contra que han esgrimido los medios derechistas. No me gusta porque creo que al frente del ministerio de defensa debe estar un o una general, y no alguien que probablemente no sabe ni lo que es un cetme. Pero, aunque parezca novedoso este hecho, la historia de la mujer en el ejército es tan antigua como el mismo ejército. Aquí haré un somero repaso sólo a la historia de la mujer en el ejército español, entre otros motivos, para darle una lección a todos los energúmenos medio analfabetos que recientemente han opinado en contra de la presencia de féminas en la armada.

Quizás, los primeros datos de mujeres guerreras en lo que hoy es España se remontan a la conquista romana. Era frecuente en la antigüedad que las mujeres celtas participaran en las batallas, y en la Península Ibérica no iban a ser menos. Hay registros de que al menos galaicos y vacceos utilizaban mujeres en sus combates. El medievo está plagado de historias sobre mujeres (doncellas para ser más exactos) guerreras. Sin ir más lejos, el anónimo cantar de gesta “La doncella guerrera”. Y no cabe duda de que estas historias tenían su parte de realidad. A principios del siglo XVII, Catalina de Erauso se hizo pasar por hombre e ingresó en el ejército español, participando en numerosas batallas. A pesar de ser una época en la que la lucha era principalmente cuerpo a cuerpo, esta muchacha destacó en el ejército hasta el punto de llegar a obtener la graduación de alférez, convirtiéndose en la primera mujer oficial del ejército español (que se sepa). También famoso es el caso de Ana María de Soto, quien en el año 1793 ingresó en la infantería de marina española, siendo la primera mujer del mundo en formar parte de este cuerpo de elite. Y no lo haría tan mal en las batallas en las que participó, cuando llegó a obtener el grado de sargento. En la guerra de independencia española participaron muchas mujeres en combate, siendo la más famosa, sin duda, Agustina de Aragón. Su condición de mujer pareció no impedirle disparar cañones y ser heroína de España. También fueron muchas las mujeres que combatieron durante la guerra civil.

La plena integración de la mujer en el ejército español no es más que el reconocimiento de algo que viene ocurriendo desde muy antiguo. Las mujeres españolas ya demostraron ser perfectamente válidas para la guerra, incluso en tiempos en los que se luchaba espada contra espada. Aquéllos que niegan esto, mienten como bellacos movidos por un complejo que Freud catalogaría como de castración.