6 de julio de 2009

Historia cíclica y golpes de Estado

Reconozco que hasta hace poco no sabía cómo se llamaba el presidente de Honduras. Ahora todos sabemos que se llama Zelaya. Tampoco conozco cuál es su política, o si lo hace bien o mal. Por tanto, no puedo discernir, a priori, si el golpe de Estado es un acto heroico por parte del ejército para salvar al pueblo de un tirano, o es, como tantas veces, un acto orquestado por los elementos del poder económico. El hecho de que el señor Aznar y los demás neoliberales del Partido Popular, así como sus medios de propaganda, justifiquen tácitamente el golpe de Estado, ya nos está indicando que los hilos que mueven al ejército los guían los elementos del poder económico (en su mayoría extranjero) de Honduras. Es el mismo argumento que años atrás emplearon para justificar la guerra de Irak: iniciar una guerra para mantener la paz - dar un golpe de Estado para mantener la democracia. O dicho de otro modo, para que quede más patente su hipocresía: iniciar una guerra para evitar la guerra - dar un golpe de Estado para evitar un golpe de Estado. Porque los neoliberales argumentan que Zelaya estaba preparando un golpe de Estado. No sé si es cierto, porque también Saddam Hussein tenía, según ellos, armas de destrucción masiva. En cualquier caso, al final, los golpistas son ellos. Y no olvidemos cuál es la principal preocupación de los neoliberales: ¿el pueblo? ¿la nación? ¿el orden democrático? No: mantener su statu quo económico.
Pero esto de Honduras es una vieja historia que se repite una y otra vez. En 1954 la CIA orquestó un golpe de Estado contra Jacobo Árbenz, presidente electo de Guatemala. Elegido además según el sistema "democrático" que los propios liberales han desarrollado para mantener su poder. El motivo por el que los Estados Unidos, los mismos que invaden países para "llevar la democracia" atacaron a la democracia guatemalteca, es que Árbenz quería implementar una nacionalización y socialización de los recursos agrarios. La gran perjudicada de esta reforma agraria era la United Fruit Company, una multinacional yanki dueña de casi toda la tierra de cultivo de Guatemala y que se dedicaba a explotar a los ciudadanos guatemaltecos. Lo mismo ocurrió en 1973 en Chile. En este caso los Estados Unidos acabaron con la democracia chilena (la más antigua de Latinoamérica) porque a Salvador Allende se le había ocurrido la brillante idea de nacionalizar las minas de cobre del país. Esto no sentó muy bien a las multinacionales yankis que estaban en Chile robándole el cobre a los chilenos. Y allí le mandaron al señor Pinochet, un anti-patriota, y uno de los mayores lameculos de yankis e ingleses de toda Sudamérica.
La misma historia se repite por doquier a lo ancho del globo. Ocurrió también aquí, en España, en 1936, aunque esa es ligeramente distinta, y tiene sus propios matices. La cuestión es que, cuando uno examina la política exterior de Estados Unidos se percata de que apoyan gobiernos dictatoriales (como el de Pinochet), democráticos, o incluso marxistas (los yankis apoyaron la subida al poder del marxista Kabila en el Zaire), pero inmediatamente atacan a cualquiera, sea un tirano o un presidente electo, al que se le ocurra nacionalizar los recursos que ellos están robando. Si examinamos el eje del mal del señor Bush Jr., vemos que incluye elementos tan dispares como a los ateos jucheistas de Corea del Norte, a los integristas islámicos chiíes de Irán, y a los laicistas panarabistas de Irak (el partido Baaz de Saddam Hussein). Todos ellos son "enemigos" entre sí (recuérdese la larga guerra entre Irak e Irán), y sin embargo los yankis los meten en el mismo saco. ¿Qué tienen en común? Revolucionarios iraníes, panarabistas irakíes y jucheistas norcoreanos abogan por la nacionalización de sus recursos. Y la nacionalización implica que ninguna potencia extranjera podrá entrar a robarlos. Y eso cabrea mucho a los neoliberales, que sustentan su poder económico en los atracos, literalmente a mano armada, que comenten por todo el planeta.
Lo gracioso es cuando el propio sistema de gobierno que los liberales han desarrollado para mantenerse en el poder, lo que ellos llaman "democracia", se vuelve en su contra. Entonces, cuando alguien que quiere cortarles las alas sube al poder por la "vía democrática", de pronto dejan de ser demócratas y se quitan la máscara. Todo neoliberal es demócrata en las "democracias" en las que se mantiene el capitalismo... Pero si el pueblo vota "socialismo", pierden la fe en su propia democracia.
La historia nos ha enseñado que los capitalistas solo conocen dos idiomas: el lenguaje del dinero, y el idioma universal de las armas. Y sin embargo sigue habiendo ilusos que insisten en hablarles con el idioma de la democracia. Eso no sirve de nada, así que los trabajadores tendremos que usar un idioma que entiendan, y como el dinero lo tienen ellos, las únicas palabras que nos dejan pronunciar son las que salen del cañón de un Kaláshnikov.

25 de junio de 2009

¿Cualquier tiempo pasado fue mejor?

Me llama la atención la obsesión que tienen muchos comunistas por la IIª República Española. Hablan más de la Segunda República que de la construcción de la Tercera. La añoranza de tiempos que consideran mejores, de manera muy torpe, les puede ante la fe en la construcción de un nuevo orden. Yo soy socialista, comunista para ser más exacto, y por eso NO comparto los valores que fundamentaban la Segunda República, una república que, no lo olvidemos, era de carácter liberal y capitalista. Por eso no entiendo que los comunistas la añoren, salvo por el hecho de que, o no son comunistas, o no comprenden lo que significó en realidad la Segunda República. Si tengo la bandera tricolor en mi blog es porque me gusta más que la rojigualda (véase Historia de la bandera), no porque comparta los valores liberales de la Segunda República.

Es algo parecido a lo que le ocurre a muchos fascistas, que añoran el viejo lema franquista: "Una, grande y libre". ¿Grande y libre? Franco nunca luchó por una España grande y libre. Para empezar permitió que los yanquis instalasen bases militares en nuestro país. ¿Puede haber una vergüenza más grande? Yo hubiese preferido pegarme un tiro en el búnker, como hizo Hitler, antes que ver mi nación sometida al imperialismo yanki. ¿Y grande? No solo con Franco se inició la colonización de España por parte de los estadounidenses, sino que además se perdieron las últimas colonias de Guinea y el Sáhara. Franco dividió España, la sometió al imperialismo yanki, y ultimó los restos del imperio. Los nacionalistas españoles que aún admiran a Franco, o no son auténticos patriotas, o desconocen por completo lo que Franco significó para nuestra nación. Yo soy un patriota español, y por eso soy anti-franquista.

19 de junio de 2009

Vicente Ferrer

Hoy ha muerto Vicente Ferrer. Hoy ha muerto un gran hombre.

Vicente Ferrer nació en Barcelona en 1920. Militante del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista), luchó en la Guerra Civil española ya con tan solo 16 años. Vivió exiliado un tiempo en Francia, tras la derrota del Frente Popular, y conoció brevemente los campos de concentración franquistas. Después ingresó en los Jesuitas, donde comenzaría su labor humanitaria en la India. Allí luchó desprendidamente por los derechos de los campesinos indios, ganándose el recelo de los caciques del lugar. Durante más de 50 años ha dedicado su vida a los demás, a la liberación de las clases oprimidas, y a paliar en la medida de lo posible las desigualdades sociales que asolan nuestro mundo. Un hombre sensible ante el dolor ajeno, sacrificado y valiente.


Hoy ha muerto Vicente Ferrer, y con él, ha muerto un trozo de mi corazón. Si existe un dios, sin duda debe estar sentado a su lado.


sit tibi terra levis


13 de junio de 2009

Sobre los procesos migratorios

Los “progres” defienden a ultranza los procesos migratorios que se producen en los últimos años. En su favor dan argumentos como que enriquecen nuestra cultura como receptores, que hay que ser solidario con los pueblos más desfavorecidos, etcétera. Analicemos en detalle quiénes son los grandes beneficiados de los procesos migratorios.

En primer lugar hay que analizar por qué ocurren las migraciones. Los procesos migratorios son el resultado de los desequilibrios territoriales. Estos desequilibrios son provocados por una serie de cuestiones, como es la historia de cada región, los procesos históricos de colonización, y la historia moderna de los pueblos. Un factor determinante en la actualidad es la neocolonización. La neocolonización consiste en retirar las tropas de la colonia, fingir que la colonia es independiente, pero mantener las multinacionales, que siguen robándoles a los indígenas sus recursos. Probablemente, la influencia de las multinacionales sobre los países subdesarrollados es la principal causa de tal subdesarrollo. Ante el empobrecimiento relativo de su nación, los ciudadanos tienen la necesidad de emigrar hacia lugares más prometedores.

Veamos ahora como la migración perjudica o beneficia a las distintas partes:

(1) Una mente simplista dirá que los propios inmigrantes se ven beneficiados del proceso de migración. No hace mucho nosotros tuvimos que emigrar. Cuando nuestros padres y abuelos se marcharon a Francia o Alemania en busca de una vida mejor, dejando atrás su patria y su familia, no lo hicieron con gran alborozo. Se vieron forzados a ello, y la emigración fue una situación dramática en sus vidas. Algunos inmigrantes, sin duda, conseguirán hacer fortuna en Europa y les habrá merecido la pena el sacrificio. Pero a la gran mayoría no. Recientemente un boliviano ha perdido un brazo mientras era explotado por gente sin escrúpulos. ¿Se ha beneficiado de la migración? ¿Y los cientos de inmigrantes que mueren ahogados en el estrecho? ¿Y los que son explotados por empresarios sin corazón? ¿Y los que se encuentran arruinados y tienen que recurrir a la prostitución o la delincuencia? No, la migración no es un proceso dichoso para los inmigrantes, y ellos son los primeros perjudicados de esta situación, al tener que abandonar su familia y su país, y porque la situación que encuentran no es precisamente halagüeña.

(2) Los trabajadores del país receptor se ven evidentemente perjudicados por la inmigración. En un país con la tasa de paro de España, se encuentran con un incremento de la demanda de trabajo, además de con la situación de que los inmigrantes están dispuestos a trabajar por menos dinero. Mil euros roza la miseria para un español, pero es una fortuna para un subsahariano. Muchos demagogos dicen que los inmigrantes hacen el trabajo que los españoles no quieren hacer. Esto, en general, no es cierto. Los inmigrantes hacen el trabajo por un sueldo que los españoles no están dispuestos a admitir. Pongo dos ejemplos. Cuando comenzó el boom de los invernaderos en el campo de Dalías, los primeros jornaleros que se beneficiaron fueron los habitantes de las Alpujarras. Pero luego los agricultores almerienses descubrieron la barata mano de obra marroquí. Ahora están sustituyendo a los marroquíes por rumanos, que al parecer trabajan más barato. Cuando llega la campaña de la manzana o la vid en Francia, miles de españoles viajan hacia allá de jornaleros. ¿No dicen los progres que los españoles no quieren trabajar de jornaleros? Pero claro, el sueldo que reciben en Francia es un sueldo digno, mientras que en España los agricultores explotadores tienen que echar mano de inmigrantes, a los que, casi siempre, tienen en condiciones infrahumanas. Además, cada vez más los inmigrantes están cogiendo trabajos en todos los campos laborales, incluidos campos muy bien remunerados o reconocidos. ¡Conozco a colombianos que han venido a España para trabajar de dentistas! De modo que esta falacia de los “progresista” se viene abajo por completo.

(3) La desesperación de los inmigrantes les lleva muchas veces a recurrir a la delincuencia. Los burdeles españoles están llenos de prostitutas extranjeras, el tráfico de droga está controlado por mafias extranjeras, la inmensa mayoría de los robos los comenten extranjeros, incluso un preocupante porcentaje de asesinatos (incluidos por violencia machista) son provocados por extranjeros. Obviamente, esto redunda en inseguridad ciudadana y hastía a la población. No es de extrañar que la ultraderecha haya subido en las últimas elecciones, y auguro que seguirá subiendo.

(4) Entre los grandes beneficiados de la migración están los empresarios locales, como el energúmeno que hace poco tiró a la basura el brazo seccionado de un trabajador inmigrante al que tenía en estado de semi-esclavitud. En España hay muchos más individuos de este tipo de los que la gente se cree. No hay más que mirar a Almería, un desierto con el doble de renta per cápita que el resto de Andalucía, gracias al sudor de los marroquíes. Les invito a pasearse por los lugares donde viven los inmigrantes, en condiciones deplorables, mientras el ayuntamiento de El Ejido se gasta un dineral en traer a los Rolling Stone. Del mismo modo que toda la riqueza de Cataluña ha sido levantada por el sudor de andaluces y extremeños, a los que luego acusan de robarles el dinero. A esto es a lo que se refieren los políticos cínicos del PSOE cuando dicen que la inmigración trae riqueza, riqueza para los explotadores de los incautos inmigrantes.

(5) Pero sin duda los grandes beneficiados de la migración radican en el país de origen. Son los dictadores de turno y las multinacionales, los primeros culpables de la pobreza que empuja a los emigrantes a abandonar su país. La migración funciona como una válvula de escape de la presión social que genera la pobreza en esos lugares. Del mismo modo que la emigración de miles de españoles ayudó a afianzar a Franco en su trono, la inmigración de ciudadanos de todo el mundo ayuda a muchos otros dictadores como Mohamed VI, mantenido en Marruecos por las multinacionales francesas y españolas. Ayuda también a las multinacionales que están en esos países, explotando la mano de obra barata o los recursos primarios. El negocio es redondo para el capitalismo: mandan una multinacional a un país, explotan a sus gentes y les roban sus recursos con el apoyo del dictador de turno, y de ese modo generan pobreza obligando a los ciudadanos a venir a Europa, donde les esperan otros empresarios para explotarlos y justificar reducciones de sueldo para los trabajadores locales.

El colmo de la desfachatez llega, como siempre, por parte de los social-demócratas. Por un lado, los señores del PSOE defienden a las multinacionales españolas que roban en el extranjero, y por otro abren las puertas a inmigrantes para su explotación in situ, mientras, haciendo gala de su hipocresía, hablan de solidaridad y alianza de civilizaciones. Vamos, es como si entro en casa del vecino, le robo todo lo que tiene, y luego le invito a entrar en mi casa para que trabaje de sirviente a cambio de parte de lo que le robado. Este el juego internacional del capitalismo, en el que los “progres”, voluntaria o involuntariamente, juegan un papel fundamental con su propaganda “solidaria”. La auténtica solidaridad es ayudar a estos pueblos a derrocar a los dictadores y boicotear a las multinacionales que los explotan.

Irán y la bomba nuclear

La propaganda capitalista se ha servido desde siempre de la creación de enemigos imaginarios para justificar sus atentados contra la Humanidad. Ahora afirman que Irán pretende fabricar armas nucleares y sugieren que los iraníes no tienen nada mejor que hacer en esta vida que destruir occidente. Es el mismo argumento que emplearon para justificar la invasión de Irak. En primer lugar, Irán, como toda nación, tiene todo el derecho del mundo a desarrollar la energía nuclear para garantizar su suministro energético. Pero es más, el gobierno iraní tiene la OBLIGACIÓN de fabricar armas nucleares para garantizar la seguridad de sus ciudadanos. Me explico:

Examinemos la historia. A lo largo de la historia sólo un país ha utilizado la bomba atómica para asesinar a inocentes civiles: los Estados Unidos de América. En la guerra de Irak hubo personas que solicitaron que el ejército empleara de nuevo la bomba atómica contra Sadam, e incluso se sospecha que pudieran utilizar bombas de neutrones. A lo largo del siglo XX ningún país ha iniciado más guerras ni ha invadido más naciones que los Estados Unidos de América. Por tanto, sí existe una amenaza mundial, una nación que no tiene nada mejor que hacer que invadir al resto del mundo e imponer su sistema político y su cultura: los Estados Unidos de América. Cualquier nación que no acepte sus imposiciones es considerada enemiga y atacada. Desde luego, Irán no es una amenaza, y eso lo prueba el hecho de que, desde la revolución islámica, no ha atacado a ningún otro país. ¿A cuántos países ha atacado los Estados Unidos en los últimos 30 años?

Por tanto, para mantener su integridad nacional, Irán sólo tiene una opción: desarrollar la bomba atómica. Esto, en contra de lo que se podría pensar, garantizaría la paz. Entonces Estados Unidos no atacaría Irán y no habría guerra. Obviamente, ni Irán ni EE.UU. se arriesgarían a autodestruirse utilizando la bomba gratuitamente. Los iraníes, un pueblo laborioso, están demasiado ocupados en desarrollar su nación como para preocuparse de conquistar el mundo. Si Irak hubiese tenido armas de destrucción masiva, nadie se hubiese atrevido a atacar ese país. Noten el absurdo razonamiento de occidente: “tienes un arma con el que puedes destruirme, por tanto, voy a destruirte yo antes”. Imaginen que paseando por la calle sospechan que una persona tiene una pistola en el bolsillo, y temen que la utilice para matarles. Entonces deciden aplicar la política de Bush y atacan a esa persona. Puede que pasen dos cosas: (1) Si realmente tenía una pistola, la usará para matarles, y su ataque le habrá servido de detonante para usarla. (2) Si no la tenía, habrán atacado a una persona inocente. Irak no usó armas de destrucción masiva para defenderse porque no las tenían, y eso lo sabían muy bien los invasores, de lo contrario no se habrían expuesto a atacar a un país armado peligrosamente.

Por tanto, mientras los Estados Unidos mantengan su política imperialista y tengan la bomba atómica, es recomendable que todo país desarrolle armas nucleares para salvaguardarse de ser invadido. Sólo si todos los países se desarman al mismo tiempo, sería útil un desarme mundial. De lo contrario, desarmarse sería entregar el país a los yanquis.

Al margen de estas razones lógicas, basadas en la teoría de juegos, hay también razones morales: ¿Qué autoridad moral tienen los Estados Unidos para decirle a un país que no puede desarrollar armas nucleares? Ellos las tienen, las han usado, muchos políticos claman por volver a usarlas, y mantienen una política imperialista y violenta. Eso les desacredita completamente para exigir desarmes nucleares a ninguna nación.

Nota adicional: Israel, el país que más desestabiliza la paz en Oriente Próximo, también tiene la bomba atómica, y muchos de sus políticos han propuesto reiteradamente usarla contra los países islámicos, incluido Irán, lo que justifica aún más la necesidad de que Irán desarrolle armas nucleares.